Arturo Zárate Vite
El Instituto Nacional Electoral (INE) no es el único que se queja de recortes presupuestales y se angustia para hacer más con menos. También sucede lo mismo con Organismos Públicos Locales Electorales (OPLES) que funcionan en cada entidad del país. Cinco de ellos están en “riesgo alto” de operación: Campeche, Colima, Morelos, Nayarit y Ciudad de México.
Riesgo alto quiere decir que si en las próximas semanas no les suministran recursos adicionales como lo han solicitado, van a sufrir para pagarle a sus empleados y hasta a los mismos consejeros locales. Nayarit, Morelos y Colima reportan que en septiembre ya no tendrían dinero.
OPLE de la Ciudad de México “prevé un déficit (escasez de recursos) que le imposibilitaría su operatividad para los meses de octubre, noviembre y diciembre” del año en curso.
El organismo electoral de Campeche alerta que su déficit mensual es de 546 mil pesos y por eso motivo no le ha quedado más remedio que empezar a despedir trabajadores, para no desatender actividades que serían sustanciales en su operación.
Por lo que toca al INE, sus consejeros deberán de dar por hecho que la mayoría en la Cámara de Diputados no les aprobará el presupuesto que quieren para el próximo año: 14 mil 439 millones de pesos, más 4 mil 25 millones como presupuesto precautorio por si tienen que organizar alguna consulta.
Los organismos electorales en los estados, como sucede con el instituto que presidente Lorenzo Córdova, año con año entran en batalla de estira y afloja para conseguir que el poder legislativo en las entidades y la Cámara de Diputados a nivel federal, acepten y aprueben el monto que los consejeros estiman requieren en el funcionamiento.
Lucha intensa que trasciende mediáticamente sobre todo en el caso del INE, en los demás organismos, en mucho menor medida, aunque se debate y pelea igual por cada peso, se llega a los tribunales para tratar de revertir los recortes que hacen los legisladores.
Al OPLE de la CDMX el Congreso local le quitó 50.86 % de los que había solicitado para este año. El recorte que hizo el Congreso de Campeche a su organismo electoral fue del 56.41 %, más 10 % que determinó la Secretaría de Finanzas de su estado. En el caso de Colima, le restaron más del 65 % de los que había estimado gastaría en el 2022. Para Nayarit el recorte fue de 58.73 %. Y por lo que respecta a Morelos, 46.6 % menos.
Quintana Roo y Tamaulipas están clasificados con etiqueta de “riesgo moderado”. Los otros o la mayoría de los organismos, no enfrentan panorama con esas características presupuestales.
Los pormenores de lo que sucede con los OPLES se pueden ver en el documento del INE titulado “Situación Presupuestal de los Organismos Públicos Locales Respecto del Ejercicio Fiscal 2022”, con fecha del 15 de agosto.
En la pasada legislatura federal, el diputado Sergio Gutiérrez Luna realizó foros sobre el funcionamiento de los OPLES. Concluyó que está justificada su existencia como organizadores de elecciones. No encontró desvío de recursos ni derroches, salvo algunas tareas que pueden ser prescindibles.
La austeridad, necesaria en estos tiempos, podría resultar contraproducente si a los OPLES se les quiere aplicar, valga la analogía, lo que dice la popular canción que interpretaba Chava Flores, que con dos pesos debe alcanzar para todo, hasta para el “alipus”.
vite10@hotmail.com
@zarateaz1
@arturozarate.com