La perrita conocida como “Lobita”, que desde hace alrededor de ocho años habita en las instalaciones del Hospital Infantil “Eva Sámano de López Mateos” en Morelia, Michoacán, obtuvo un amparo judicial que le permitirá permanecer en el sitio, luego de que existiera una orden para retirarla del lugar, lo que incluso implicaba el riesgo de que fuera sacrificada.
“Lobita” se convirtió con el paso del tiempo en una presencia habitual y querida dentro del hospital, donde convive con personal médico, enfermeras, trabajadores y familiares de pacientes, quienes la identifican como un apoyo emocional en momentos difíciles. De acuerdo con la información difundida, la perrita se encuentra esterilizada, vacunada y bajo el cuidado constante de la comunidad hospitalaria, pese a lo cual se giró una instrucción para su captura y retiro, situación que generó indignación y denuncias por posible maltrato animal.
Ante este escenario, el pasado 24 de enero la abogada Stephany Rodríguez Hernández promovió un juicio de amparo indirecto en representación de “Lobita” como ser sintiente, con el objetivo de frenar cualquier acción que implicara su desalojo, captura o sacrificio, así como la omisión de protocolos de bienestar animal. La demanda argumentó la violación a la Ley de Derechos de Protección para los Animales en el estado de Michoacán.
La jueza Cuarto de Distrito concedió la suspensión de plano, ordenando a las autoridades abstenerse de cualquier acto que pusiera en riesgo la integridad o la vida de la perrita, lo que sienta un precedente en la defensa legal de los derechos de los animales en México. Con esta resolución, “Lobita” podrá continuar viviendo en el Hospital Infantil de Morelia bajo supervisión, mientras que el Ayuntamiento y el Instituto Municipal de Protección Animal deberán garantizar su bienestar y trato digno.