Claudia Bolaños
La presidenta Claudia Sheinbaum evitó personalizar sus críticas hacia representantes de organizaciones estadounidenses que participaron en el debate sobre la reforma de nacionalidad exclusiva para aspirantes a la Presidencia y gubernaturas.
Ante cuestionamientos sobre la participación de Larry Rubin, representante de la American Society y del Partido Republicano en México, Sheinbaum señaló que prefería centrar la discusión en los partidos políticos mexicanos que votaron en contra de la propuesta.
“No voy a personalizar porque no creo que valga la pena”, respondió.
Sin embargo, sostuvo que el debate debe centrarse en la condición de que quien aspire a la Presidencia tenga una sola nacionalidad.
“En tiempos de injerencias es muy importante que las y los mexicanos tengan claridad de que su representante popular solamente tiene una nacionalidad”, afirmó.
Este martes, el presidente de The American Society of Mexico dijo que "la lealtad no se mide por el número de pasaportes”.
Y adviertió que la reforma no considera a mexicanos que poseen otra nacionalidad a la cual legalmente no pueden renunciar.
Lamentó que el cambio avanzara sin foros abiertos, especialistas ni la participación de migrantes y personas afectadas.