En su recorrido por Atoyac, Guerrero, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, hizo hincapié en la lucha contra la corrupción al expresar su asombro ante los contratos "leoninos" y las prácticas corruptas que descubrió al asumir la Presidencia de la República.
"Prácticamente se robaban todo", declaró el presidente, enfatizando la magnitud de la corrupción descubierta. López Obrador, quien ha sido un ferviente crítico de la corrupción a lo largo de su carrera política, admitió sentir sorpresa al enfrentarse a la realidad de la corrupción gubernamental al llegar al poder.
Acompañado por la gobernadora Evelyn Salgado, el mandatario reafirmó la determinación de su movimiento de transformación y aseguró que "ya no lo detiene nadie". Ante las próximas elecciones presidenciales, programadas para junio, López Obrador afirmó que la Cuarta Transformación continuará su curso.
"Yo le voy a entregar la banda presidencial a alguien que piensa como ustedes, que piensa como yo", subrayó el presidente, reiterando su compromiso con los ideales de su movimiento y la continuidad de las políticas de transformación hacia adelante.
El presidente López Obrador concluyó su mensaje asegurando que su ciclo está próximo a cerrarse, pero que la transformación iniciada seguirá avanzando sin detenerse, con el firme propósito de combatir la corrupción y promover un gobierno que responda a las necesidades del pueblo mexicano.