El presidente colombiano, Gustavo Petro, anunció el lunes 29 de abril que están cerca de reanudar la venta de energía a Ecuador, país que enfrenta racionamientos diarios de electricidad debido a la desconexión del sistema binacional.
La suspensión de la venta de energía a Ecuador por parte de Colombia inició en marzo de 2024, debido a la falta de excedentes y la priorización de la demanda interna. Esta interconexión eléctrica entre ambos países se estableció en 2003 como parte de los esfuerzos de integración regional.
Colombia, cuya matriz energética depende principalmente de la generación hidráulica (68.3%), se ha visto afectada por la disminución de los embalses a niveles históricamente bajos, lo que la ha dejado en riesgo de racionamiento eléctrico al no poder cubrir su demanda nacional.
Según el Ministerio de Energía, el promedio de los embalses colombianos se mantuvo el lunes en un 32%, cinco puntos por encima del nivel crítico. No obstante, han llegado a estar por debajo del 29%.
La disminución del suministro de energía a Ecuador es evidente en las cifras del administrador del Mercado de Energía Mayorista de Colombia. El envío de energía disminuyó de 8.4 gigavatios hora día (GWh/día) el 30 de marzo a tan solo 1.3 GWh/día el 3 de abril.
En marzo, Colombia exportó 129 gigavatios por hora a Ecuador, que aumentó sus importaciones energéticas a finales de 2023 debido a la merma en su generación hidroeléctrica por los bajos niveles de sus embalses.
La sequía, atribuida al fenómeno de El Niño, afecta tanto a Colombia como a Ecuador. Las condiciones de escasez de lluvias y altas temperaturas han llevado a Bogotá a implementar racionamientos de agua para sus 10 millones de habitantes.
Ante esta situación, el alcalde de Bogotá anunció multas severas por el uso excesivo de agua, que podrían oscilar entre los 700,000 y 1.2 millones de pesos colombianos (aproximadamente de 180 a 310 dólares). Además, se propuso reducir el consumo de agua en 11 metros cúbicos por segundo.