Bielorrusia anunció la llegada del jefe del grupo paramilitar Wagner, Yevgueni Prigozhin, como parte de un acuerdo que puso fin a su rebelión en Rusia, donde Vladimir Putin aseguró haber evitado una "guerra civil".
Según el presidente bielorruso, Alexander Lukashenko, Prigozhin llegó o está a punto de llegar a esta exrepública soviética, principal aliada de Rusia en el conflicto de Ucrania.
"Veo que Prigozhin ya está viajando en avión. Sí, efectivamente, hoy está en Bielorrusia", declaró a la agencia oficial de noticias Belta, sin que se sepa el momento en el cual el jefe de la milicia de mercenarios puso o pondrá el pie en Bielorrusia.
El jefe de Wagner estaba desaparecido desde el fin de su rebelión el sábado por la noche contra los mandos del ejército regular ruso, a los que acusaba de haber bombardeado sus posiciones.
Los milicianos tomaron bases militares e iniciaron una marcha hacia Moscú desde el sudoeste de Rusia, cerca de la frontera con Ucrania, donde participaron en los últimos meses en despiadados combates.
Pero repentinamente frenaron su avance y se replegaron a sus bases.
Vladimir Putin agradeció el martes a los militares que, según dijo, impidieron una "guerra civil".
"Ustedes se opusieron a estos disturbios, cuyo resultado habría sido inevitablemente el caos", destacó el mandatario ruso en una ceremonia con militares en Moscú.
Putin observó un minuto de silencio en homenaje a los pilotos del ejército abatidos por los amotinados cuando "cumplían con honor su deber".
Las autoridades rusas aseguraron que la crisis interna no afectaría en nada su determinación de proseguir los objetivos de la intervención militar en Ucrania, lanzada en febrero de 2022.
Con información de AFP
Imagen: AFP