Claudia Bolaños
La Cámara de Diputados aprobó reformas a la Ley General de Salud que establecen la prohibición total de vapeadores, cigarrillos electrónicos y dispositivos similares.
La votación registró 292 votos a favor y 163 en contra, tras más de ocho horas de discusión en las que participaron más de 70 oradores.
El dictamen contempla sanciones de hasta ocho años de prisión y multas que van de 11 mil a 226 mil pesos para quienes fabriquen, importen, exporten, distribuyan, comercialicen o publiciten estos aparatos.
La prohibición aplica también para los dispositivos desechables o de un solo uso.
A petición de la oposición, se incorporó una reserva presentada por el coordinador de Morena, Ricardo Monreal, y la diputada Margarita García, con la cual se precisó que la penalización se concentra en las actividades comerciales y no en el consumo individual.
Monreal señaló que queda establecido que la posesión o el uso personal de uno o dos cigarrillos electrónicos no constituye delito y no será motivo de sanción.
La reserva también redefine el concepto de cigarrillos electrónicos y vapeadores como cualquier aparato o tecnología que permita calentar, vaporizar o atomizar sustancias líquidas, geles, sales, ceras, aerosoles secos, resinas o aceites cerosos, con o sin nicotina, susceptibles de ser inhaladas.
Desde la oposición, el diputado Federico Döring sostuvo que la modificación no resuelve el problema principal y advirtió que la medida podría impulsar un mercado negro difícil de controlar. Señaló que, aunque acompañaron la reserva para evitar criminalizar a consumidores, no respaldarán el resto del dictamen.
La presidenta de la Mesa Directiva, Kenia López Rabadán, indicó que el documento será enviado al Senado para continuar con el proceso legislativo.