El Congreso de la Ciudad de México analiza una iniciativa que busca que los conductores en estado de ebriedad que provoquen la muerte de una persona en un accidente de tránsito, además de pagar una indemnización, otorguen una pensión mensual a las hijas e hijos menores de edad de las víctimas.
La propuesta, impulsada por la legisladora Rebeca Peralta, plantea que la reparación del daño no se limite a un pago único, sino que garantice un apoyo económico sostenido para cubrir las necesidades de largo plazo de niñas, niños y adolescentes que dependían de la persona fallecida.
El proyecto contempla adicionar el artículo 140 Bis al Código Penal del Distrito Federal, estableciendo que un juez fijará el monto de la pensión tomando en cuenta los ingresos de la víctima y las necesidades de los beneficiarios. En casos donde la víctima no tuviera empleo formal, se considerarán las labores de cuidado y aportaciones al hogar como parte del cálculo.
La pensión se extendería hasta que los hijos alcancen la mayoría de edad, o más tiempo si continúan estudiando. Además, se propone adicionar el artículo 67 Bis a la Ley de Víctimas de la Ciudad de México, para reconocer a los hijos como víctimas indirectas y permitirles acceder a apoyos económicos estatales mientras se desarrolla el proceso judicial.
La iniciativa busca que la justicia sea integral y que las familias afectadas no enfrenten desprotección tras una indemnización única, garantizando un respaldo económico que contribuya a su bienestar y desarrollo.