Por Elia Cruz Calleja
Tras destacar la cooperación entre Estados Unidos y México para lograr la instalación y operación de la planta de moscas estériles para detener la propagación del gusano barrenador, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo informó que la reapertura de la frontera al ganado mexicano dependerá de la disminución de la plaga con el avance de la dispersión de las moscas.
“Se va a esperar a los indicadores. Una vez que se suelten las moscas se esperan los indicadores para ver cómo va disminuyendo y a partir de ahí viene la apertura de la frontera”, apuntó durante su conferencia de prensa mañanera de este lunes 29 de junio, dos días después de la inauguración de la planta en Chiapas.
La mandataria federal aseguró que su gobierno siempre ha estado insistiendo a la secretaria de Agricultura de Estados Unidos, Broke Rollins, quien estuvo presente en la inauguración de la planta, en la reapertura de la frontera común, pero hasta ahora no se ha logrado, pese a que se ha pedido que sea en los lugares donde no haya casos.
Sin embargo, Sheinbaum Pardo reconoció que Rollins fue de las principales promotoras para que se hiciera esta planta en México en una colaboración entre ambos países.
“Fue de las promotoras para que se pusiera la planta y ha estado pues muy activa en la relación bilateral. Entonces, por eso le agradecimos, porque es una manera de mostrar al mundo y también a todos los habitantes de Estados Unidos y de México de que hay una forma de cooperación que no tiene que ver con confrontaciones, sino más bien buscar siempre los buenos entendidos para avanzar conjuntamente.
“Es el ejemplo de cómo debe haber una cooperación entre Estados Unidos y México. En este caso, en dos sentidos, el desarrollo científico y tecnológico y, por otro lado, la aplicación conjunta o el desarrollo conjunto y la aplicación conjunta para erradicar algo que puede afectar mucho al ganado de México y de Estados Unidos”, enfatizó.
Cuestionada sobre la inversión que se hizo para esta planta de moscas estériles, la presidenta reconoció que Estados Unidos aportó 23 millones de dólares para el equipamiento, mientras que México 31 millones de dólares en especie como el terreno e infraestructura preinstalada y el gobierno de Donald Trump destinará 83.8 millones de dólares más para ampliar la planta y produzca más moscas.
Sobre la producción, dijo que se estima que a mediados de julio, la planta produzca 28 millones de moscas estériles cada semana hasta llegar a 100 millones a la semana a finales de 2026.
“Estados Unidos aportó 23 millones de dólares para construirla y todos los equipamientos. Además, aportarán 83.8 millones de dólares para ampliar la planta, 80 por ciento más moscas y otras acciones contra el gusano barrenador”, expuso.
Ante el cuestionamiento de que si Estados Unidos estará facultado para tomar decisiones sobre esta planta toda vez que aportó recursos, la presidenta afirmó que “es una planta que se opera conjuntamente, aunque es con personal mexicano. Senasica, quien está a cargo de esta planta, es quien contrata a las personas, pero si opera en términos del conocimiento técnico de manera conjunta”.