La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo afirmó que México mantendrá “siempre la mejor relación posible” con Estados Unidos, pero advirtió que no aceptará imposiciones que vulneren la soberanía nacional. La mandataria respondió así a las recientes cancelaciones de visas estadounidenses, incluido el caso de Andrés Manuel López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador.
Sheinbaum sostuvo que muchas de esas decisiones “no tienen razones de seguridad, sino más bien políticas”, aunque reconoció que desconoce de qué área del Gobierno estadounidense provienen. Subrayó que señalar actos de injerencia no significa buscar confrontación, sino defender la patria.
La presidenta recordó que otros mandatarios mexicanos han asumido posturas similares en distintos momentos históricos y contrastó su visión con la del expresidente Felipe Calderón, a quien acusó de haber permitido la intervención de agencias estadounidenses tras una elección que calificó de fraudulenta. También mencionó a Genaro García Luna, quien recibió reconocimientos de esas agencias antes de ser acusado de vínculos con el narcotráfico.
Sheinbaum reiteró que México debe cooperar con Estados Unidos bajo condiciones de igualdad y respeto mutuo. Añadió que cualquier señalamiento contra ciudadanos mexicanos debe estar respaldado por pruebas que puedan ser evaluadas por las autoridades nacionales.