La Clínica 89 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Guadalajara enfrentó otro incidente preocupante cuando uno de sus elevadores se descompuso y quedó atascado en el primer piso del hospital. Tres personas quedaron atrapadas en su interior y tuvieron que ser rescatadas por personal de Protección Civil y Bomberos de Guadalajara. Este incidente se suma a otro ocurrido tres días atrás en la Clínica 46 de la misma ciudad, donde ocho personas quedaron atrapadas en un elevador.
La oficina de prensa de los bomberos tapatíos reportó que recibieron un aviso de "desplome e incendio" del elevador en la Clínica 89, aunque al llegar al lugar, encontraron que el elevador simplemente se había detenido, sin llegar a sufrir daños estructurales o incendio. Afortunadamente, las tres personas atrapadas en el interior fueron liberadas ilesas gracias a la intervención oportuna.
El pasado 27 de julio, un incidente similar ocurrió en la Clínica 46 del IMSS en Guadalajara, donde ocho personas quedaron atrapadas entre el noveno y décimo piso del edificio. Los bomberos tuvieron que perforar los plafones del techo para liberar a los afectados. En ambos casos, los elevadores han sido clausurados por los bomberos hasta que se realice una revisión completa y se certifique su buen funcionamiento.
Es preocupante que, en un solo mes, julio, se hayan registrado varios incidentes de este tipo en elevadores del IMSS, tanto en Guadalajara como en otras partes del país. Uno de los casos más alarmantes ocurrió en Quintana Roo, donde una niña perdió la vida debido a una falla en los sensores de las puertas de un elevador en una clínica.
Aunque la Unidad Estatal de Protección Civil de Jalisco tiene un programa llamado "Hospital Seguro" en coordinación con el IMSS, no se proporcionaron detalles sobre los resultados de dicho programa ni sobre su estado actual de funcionamiento.