La automedicación masivade hidroxicloroquina ha provocado el desabasto del medicamento en farmacias y no es el tratamiento indicado contra el coronavirus, advirtieron expertos.
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunció erróneamente que la hidroxicloroquina cura la enfermedad causada por el coronavirus, sin embargo la Administración de Medicinas y Alimentos (FDA) afirmó que, hasta el momento, dicho uso todavía está en fase experimental.
Alejandro Jimenez, médico especialista del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER), dijo en entrevista con Milenio, que en China usan la hidroxicloroquina “en ciertos casos ya de neumonías complicadas por Covid. Obviamente en protocolos clínicos muy establecidos y estrictos. Es como si me recetara una quimioterapia”.
Desde la declaración de Trump se desataron todo tipo de especulaciones y la gente a adquirido medicamentos, como la hidroxicloroquina, provocando un desabasto en farmacias.
En México, la Comisión para la Protección Contra Riesgos Sanitarios en el Estado de Jalisco (Coprisjal), envió una circular a farmacias y hospitales, para restringir la venta de azitromicina e hidroxicloroquina, la cual deberá hacerse solo con receta médica que deberá ser retenida por los establecimientos.
Coprisjal informó que no existe actualmente algún medicamento que cure o prevenga la infección por Covid-19 y la ingesta de cualquier medicamento, sin prescripción médica representa un grave riesgo por intoxicación.
La dependencia agregó que la utilización de medicamentos de forma equivocada, bajo el supuesto de combatir el Covid-19, pone en riesgo la salud de quienes los consumen sin encontrarse bajo ningún cuidado médico.
Coprisjal argumentó la restricción para la venta azitromicina e hidroxicloroquina, se basó al detectar abuso por la libre compra, dispensación y consumo de estos medicamentos, lo que afecta a las personas que realmente lo requieren, que corren el riesgo de no poderlo conseguir.
La autoridad estatal exhortó a la población a no consumir o adquirir ningún medicamento y no someterse a ningún tratamiento, sin que previamente les haya sido recetado, por escrito en prescripción firmada por un médico facultado, con título y cédula.