Rubén Rocha Moya, gobernador de Sinaloa, admitió la gravedad de la crisis de violencia que atraviesa el estado, sin ofrecer certezas sobre su fin. "La violencia no para y no tengo idea de cuándo terminará", expresó, reflejando la incertidumbre que enfrenta su administración ante los enfrentamientos entre grupos criminales.
En medio de las críticas que exigen su renuncia por los constantes episodios de inseguridad, Rocha Moya recibió el respaldo de los diputados de Morena. Durante una sesión, los legisladores mostraron su apoyo coreando "¡No estás solo, no estás solo!", en defensa del mandatario.
Rocha reconoció que la situación es “complicada” y difícil de gestionar, aunque enfatizó que las disputas entre cárteles no son un fenómeno nuevo en la entidad. La violencia ha marcado distintos momentos en la historia reciente del estado, y esta dinámica de enfrentamientos es una realidad que persiste, señaló.
El gobernador enfrenta crecientes cuestionamientos sobre su capacidad para manejar la inseguridad, mientras la ciudadanía exige resultados en la lucha contra los grupos delictivos que mantienen su influencia en Sinaloa.
Foto por Cuarto Oscuro