El organismo regulador de comunicaciones en Rusia, Roskomnadzor, emitió una nueva advertencia a WhatsApp al señalar que la plataforma podría ser retirada por completo del territorio ruso si no adopta las disposiciones exigidas por la normativa nacional.
La autoridad afirmó que, pese a las restricciones impuestas meses atrás —cuando se limitaron ciertas funciones de WhatsApp y otras aplicaciones—, la empresa no ha mostrado avances para cumplir con los requerimientos de cooperación con las instituciones de seguridad. De acuerdo con el regulador, diversas plataformas extranjeras han rechazado solicitudes de información vinculadas a investigaciones sobre fraude, actividades extremistas y otros delitos.
Roskomnadzor sostuvo que, según sus informes, WhatsApp continúa permitiendo que grupos delictivos utilicen la aplicación para coordinar operaciones ilícitas, lo que motivaría la posibilidad de ampliar las restricciones hasta llegar a una prohibición total.
WhatsApp, propiedad de Meta, respondió que las medidas rusas buscan limitar las comunicaciones privadas de la población y aseguró que la plataforma ofrece herramientas de seguridad necesarias para la protección de los usuarios.
Paralelamente, el gobierno ruso ha promovido el uso de MAX, un servicio de mensajería desarrollado con apoyo estatal. Especialistas y activistas han expresado preocupación por el potencial de vigilancia asociado a esa alternativa, mientras que las autoridades han negado que exista tal riesgo.