Claudia Bolaños
La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) anunció que, a partir de esta semana, todas las licitaciones de obra pública deberán contemplar el uso de acero producido en México.
La medida busca apoyar a la industria siderúrgica nacional ante el nuevo arancel del 25% que Estados Unidos impuso a las importaciones de acero mexicano.
El titular de la SICT, Jesús Esteva, explicó que esta disposición aplicará al acero estructural y de refuerzo, como varillas y elementos para puentes y estaciones ferroviarias, aunque quedan fuera los rieles, ya que no se fabrican actualmente en el país.
Añadió que se evaluará la capacidad productiva nacional y, de ser necesario, se permitirá la compra en el extranjero, como se hace actualmente. No se prevé un aumento en los costos, ya que el uso de insumos nacionales reduciría gastos logísticos.
El anuncio se dio en el marco de la firma de un convenio de colaboración con la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), que también contempla un esquema de aportación voluntaria del 0.2% del monto de cada contrato de obra pública. Dicho fondo se destinará a fortalecer la capacitación y la calidad en el sector.
Horas antes, la presidenta Claudia Sheinbaum adelantó que se reuniría con representantes de las industrias del acero y aluminio para analizar medidas ante los aranceles estadounidenses, entre ellas, el impulso al acero mexicano en la obra pública.
Por su parte, la Cámara Nacional de la Industria del Hierro y del Acero (Canacero) expresó su rechazo a los aranceles de Estados Unidos, señalando que afectan a la cadena de valor metalmecánica de América del Norte. La organización pidió al gobierno mexicano que implemente medidas de defensa comercial y no descartó solicitar represalias equivalentes sobre productos siderúrgicos estadounidenses.
Canacero indicó este martes que Estados Unidos mantiene un superávit de 2.3 millones de toneladas en el comercio bilateral de acero con México, lo cual, afirma, contradice los argumentos de Washington para aplicar las nuevas tarifas. Además, la industria nacional ratificó un compromiso de inversión de 8,700 millones de dólares en los próximos cinco años para fortalecer su capacidad y sustituir importaciones asiáticas.