La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) expresó su respaldo al Gobierno y al pueblo de Panamá tras el terremoto de magnitud 7.7 registrado este viernes en el sur del país centroamericano, al tiempo que informó que, hasta el momento, no existen reportes de ciudadanos mexicanos afectados por el fenómeno.
La dependencia federal indicó que la Embajada de México en Panamá mantiene seguimiento permanente de la situación para atender cualquier eventualidad derivada del movimiento telúrico, que también provocó la activación de alertas preventivas en diversas zonas del Pacífico.
Asimismo, la Cancillería exhortó a la comunidad mexicana que se encuentra en territorio panameño a mantenerse atenta a las comunicaciones de las autoridades locales y a solicitar asistencia o protección consular en caso de requerir apoyo. Para ello, puso a disposición los canales de contacto de la representación diplomática mexicana.
El sismo ocurrió este 9 de octubre y alcanzó una magnitud de 7.7, de acuerdo con información del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS). El organismo precisó que el epicentro se localizó cerca de la localidad de Tonosí, en el sur de Panamá, a una profundidad de 10 kilómetros y a unos 239 kilómetros de la capital del país.
Las autoridades detallaron que el movimiento telúrico se registró a las 12:56 horas locales. Inicialmente fue estimado con una magnitud de 7.6, aunque posteriormente el USGS actualizó la cifra a 7.7 tras el análisis de los datos sísmicos.
Tras el terremoto, el Sistema de Alerta de Tsunamis de Estados Unidos emitió avisos preventivos para distintas regiones del litoral Pacífico de América Latina, incluyendo zonas de Colombia, Ecuador, Guatemala y Nicaragua, ante la posible generación de variaciones en el nivel del mar.
En la capital panameña, el sismo fue percibido con intensidad en diversos sectores, lo que motivó la evacuación preventiva de algunos edificios como medida de seguridad. Además, en las horas posteriores al evento se reportaron varias réplicas, entre ellas movimientos de magnitud 6.1, 6.0 y 5.3.
Las autoridades panameñas continúan evaluando posibles daños materiales y monitoreando la actividad sísmica, mientras organismos nacionales e internacionales mantienen vigilancia sobre la evolución de las condiciones en la región.