La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) de México desmintió haber recibido peticiones de parte del Gobierno de Estados Unidos para extraditar o investigar a funcionarios mexicanos presuntamente relacionados con el narcotráfico, durante los recientes encuentros sostenidos con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio.
A través de un comunicado difundido en redes sociales, la dependencia afirmó que “es completamente falso” que, durante las reuniones bilaterales, se hayan presentado solicitudes de investigación, persecución o extradición contra funcionarios del gobierno mexicano. La aclaración surge tras la publicación de un reportaje de la agencia Reuters, en el cual se señala que la administración de Donald Trump habría presionado a México en al menos tres ocasiones para iniciar investigaciones contra políticos vinculados con el crimen organizado.
La SRE enfatizó que las conversaciones entre ambos países se han centrado en temas de cooperación bilateral bajo los principios de respeto a la soberanía, coordinación sin subordinación y apego a los derechos humanos. Además, aseguró que tanto la Cancillería mexicana como el Departamento de Estado de Estados Unidos han mantenido informadas a sus respectivas sociedades sobre los temas abordados.
Según la información publicada por Reuters, la presunta presión de Estados Unidos incluiría el señalamiento de funcionarios del partido de la presidenta Claudia Sheinbaum, destacando a la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar, como una de las figuras objeto de posible investigación. No obstante, la mandataria estatal ha rechazado estos señalamientos, aclarando que la reciente revocación de su visa estadounidense y la de su esposo, Carlos Torres, responde únicamente a cuestiones administrativas.
Estos señalamientos se producen en un contexto de tensión bilateral desde que Donald Trump asumió la presidencia en febrero, cuando acusó públicamente al gobierno mexicano de mantener presuntas alianzas con los cárteles del narcotráfico. Durante la imposición de nuevos aranceles el pasado 1 de febrero, Trump aseguró que los grupos criminales "tienen una alianza con el gobierno de México", declaración que fue rechazada por la presidenta Claudia Sheinbaum, quien reiteró el compromiso de su administración por frenar el tráfico de fentanilo y armas desde Estados Unidos hacia territorio mexicano.
Como parte de las medidas implementadas por la Casa Blanca, Trump impuso aranceles del 25% a las importaciones de México, Canadá y China, además de designar a seis cárteles mexicanos como Organizaciones Terroristas Extranjeras (FTO, por sus siglas en inglés). A pesar de las diferencias, ambos gobiernos mantienen mesas de diálogo constante para abordar temas como el tráfico de drogas, la migración y el flujo de armas.