En la Cámara de Diputados funciona desde hace más de tres décadas un salón de belleza donde legisladores, personal administrativo y periodistas pueden acceder a cortes y peinados por un costo de 200 pesos. El espacio, ubicado en San Lázaro, atiende diariamente a parte de las cinco mil personas que acuden al recinto entre semana.
La senadora Amalia García, de Movimiento Ciudadano, defendió la existencia del salón al señalar que no es exclusivo para legisladores y que cada usuario paga por el servicio recibido. Subrayó que se trata de un trabajo abierto y honesto, sin costo para el Poder Legislativo.
García reconoció ser usuaria frecuente del salón y destacó la labor de los estilistas, en particular de Luis, conocido como “Luisito”, quien dirige el espacio y posteriormente atiende una estética en una colonia popular. La legisladora afirmó que acude a San Lázaro porque le gusta el trabajo del equipo y quiso respaldarlos públicamente tras la polémica generada en el Senado por el uso de un salón similar.
El salón de la Cámara de Diputados ha recibido a legisladores de distintos partidos a lo largo de los años. Entre sus clientas más constantes se encontraba la panista Josefina Vázquez Mota, excandidata presidencial, cuando se desempeñaba como diputada.
La senadora emecista reiteró que los estilistas merecen respeto por su labor, ya que son el sustento de sus hogares y han mantenido este servicio por más de 30 años dentro del recinto legislativo.