La británica Safiyya Amira Shaikh, seguidora del grupo terrorista Estado Islámico (EI), fue castigada con cadena perpetua por intentar un ataque de bomba en la catedral londinense de San Pablo.
Shaikh, de 37 años fue sentenciada a una pena mínima de 14 años; luego de ese plazo tendrá algunos beneficios por admitir su plan terrorista, además de difundir propaganda.
La condenada planeaba con otras personas atacar un hotel de Londres e inmolarse en el metro de la capital británica. La catedral de San Pablo, ubicada en la capital, también era un objetivo.
Sin embargo, el plan fue descubierto cuando policías se hicieron pasar por yihadistas, ella les escribió: “Ciertamente, me gustaría atacar este lugar. Me gustaría bombardear y disparar hasta la muerte… Realmente me encantaría destruir este lugar y a los kafir (un término árabe despectivo para describir a los ‘infieles’) de allí”.
Al pronunciar la sentencia, la defensa de la imputada dijo que su cliente Shaikh tiene problemas de salud mental, sin embargo al analizar las comunicaciones cifradas en redes sociales se demostró su voluntad de atentar y animar a otros a hacer el ataque.