El senador de Morena, Enrique Inzunza Cázarez, acudió este martes a las oficinas de la Fiscalía General de la República (FGR) en Culiacán, Sinaloa, para declarar en torno a la investigación que involucra al gobernador con licencia Rubén Rocha Moya y a otros funcionarios estatales, tras las acusaciones de una Corte Federal de Estados Unidos por presuntos vínculos con la delincuencia organizada.
Inzunza llegó poco después del mediodía y respondió a los cuestionamientos sin acompañamiento jurídico. En un mensaje difundido en sus redes sociales, aseguró que su “disposición indeclinable” es atender cualquier requerimiento de la autoridad, sin recurrir a la excepción que le otorga su cargo legislativo. “Lo hago desde la rectitud de hombre de la República y de sus leyes”, puntualizó. El legislador confirmó que participará en el período extraordinario del Senado, donde se discutirán reformas judiciales.
Su compañero de bancada, Javier Corral, comentó que el senador le había manifestado su intención de asistir a las sesiones extraordinarias, aunque evitó acudir a la Comisión Permanente para no distraer los trabajos legislativos. Corral subrayó que la FGR debe actuar con imparcialidad y transparencia, dado el impacto político que el caso tiene para el gobierno de Claudia Sheinbaum y el movimiento de Morena.
En paralelo, Marco Antonio Almanza Avilés, ex director de la Policía de Investigación de Sinaloa, también se presentó ante la FGR para declarar. El ex funcionario rechazó pertenecer a algún grupo delictivo y afirmó que está dispuesto a comparecer incluso en Estados Unidos para aclarar las acusaciones. “Toda mi vida fui policía investigador, yo le doy la cara al que sea y donde sea”, expresó.
Almanza destacó que desde que fue notificado de la acusación se puso a disposición de las autoridades y confía en que las instituciones actuarán con apego a la legalidad.