El presunto ascenso de Juan Carlos Valencia González al liderazgo del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) ha generado atención en el ámbito de seguridad, luego de que especialistas en crimen organizado lo describieran como una figura con un perfil de violencia aún más extremo que el de Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”. De acuerdo con estas evaluaciones, su eventual consolidación al frente de la organización podría marcar una etapa de mayor intensidad en las disputas internas y en la expansión de sus operaciones.
Tras la muerte de “El Mencho” en un operativo federal a inicios de 2026, el CJNG entró en un proceso de reconfiguración de su estructura de mando. En ese contexto, Valencia González, identificado como su hijastro, comenzó a ser señalado como uno de los principales aspirantes a asumir el control del grupo criminal, respaldado por su trayectoria dentro de distintas células operativas y por su posición dentro de las redes familiares que históricamente han influido en la organización.
El perfil de Valencia ha sido asociado a mandos de alto impacto dentro del CJNG, donde habría participado en la coordinación de brazos armados y en disputas por territorios estratégicos. Investigadores en temas de seguridad apuntan que su ascenso no solo responde a vínculos familiares, sino también a su papel dentro de estructuras clave del cártel, lo que le habría permitido acumular poder en medio de la transición interna.
Especialistas consultados en distintos análisis advierten que su liderazgo podría implicar una etapa de mayor violencia, debido a su reputación dentro de la organización y a la presión por mantener cohesionada una estructura criminal que ha mostrado signos de fragmentación tras la pérdida de su antiguo dirigente.