Claudia Bolaños
El Gobierno Federal informó que, por instrucción de la presidenta Claudia Sheinbaum, se inició una investigación tras detectar irregularidades y reportes incompletos en una fuga de hidrocarburo, originada por no cerrar válvulas a tiempo, lo que permitiría esclarecer el origen del derrame en el Golfo de México. Como parte de estas acciones, fueron separados de sus cargos tres funcionarios de Petróleos Mexicanos.
De acuerdo con el comunicado conjunto de dependencias federales, los servidores públicos removidos ocupaban los cargos de subdirector de Seguridad, Salud en el Trabajo y Protección Ambiental; coordinador de Control Marino, y líder de Derrames y Residuos.
Sobre el origen del derrame, el grupo científico interinstitucional determinó, a partir del análisis de imágenes satelitales y modelos de dispersión, que el evento habría ocurrido en febrero en la zona Abkatun-Cantarell.
Por su parte, Petróleos Mexicanos informó que detectó inconsistencias en reportes operativos, incluyendo una fuga no reportada oportunamente y retrasos en el cierre de válvulas, lo que coincide con el punto identificado como origen del derrame, por lo que se presentó una denuncia ante la Fiscalía General de la República para el deslinde de responsabilidades.
Adicionalmente, se anunció la creación del Observatorio Permanente del Golfo de México, con el objetivo de fortalecer el monitoreo ambiental, la prevención de riesgos y la coordinación ante futuras contingencias.
La separación de los funcionarios forma parte de un compromiso con la transparencia, la rendición de cuentas y la protección ambiental, mientras se desarrollan las investigaciones correspondientes.
El secretario de Marina, Raymundo Pedro Morales Ángeles, indicó que desde el inicio de la contingencia se desplegó una estrategia coordinada con base técnica y científica, mediante la integración de grupos operativo, científico, ambiental y de atención social.
Como parte de estas acciones, se movilizaron más de 3 mil 300 elementos, con apoyo de embarcaciones, aeronaves, vehículos, drones y la instalación de barreras de contención, lo que ha permitido mantener vigilancia en la Sonda de Campeche y atender distintos puntos del litoral del Golfo de México.
Las autoridades reportaron la atención de 48 playas a lo largo de más de 600 kilómetros de costa, así como la recolección de aproximadamente 915 toneladas de residuos con hidrocarburo, los cuales son trasladados a plantas autorizadas para su tratamiento.
En materia ambiental, se han realizado más de mil recorridos en Campeche, Tabasco, Veracruz y Tamaulipas para evaluar posibles afectaciones en manglares, arrecifes y otras zonas protegidas, sin que hasta el momento se haya detectado mortandad masiva de especies.