La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo acusó a Estados Unidos de recurrir a tácticas de “injerencia” para dividir a su Gabinete de Seguridad e influir en los procesos electorales mexicanos mediante elogios públicos a funcionarios como Omar García Harfuch, titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC).
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria afirmó que estas prácticas buscan debilitar a gobiernos independientes y generar divisiones internas. “Piensan que por hablar bien de uno y mal de otros van a generar división, pero fracasan en eso porque hay mucha coordinación y patriotismo en la defensa de México”, señaló.
Las declaraciones ocurren semanas después de que Terrance Cole, director de la DEA, calificara a García Harfuch como “socio de confianza” y “buen amigo” en un foro internacional en Buenos Aires. El contexto se suma a la tensión bilateral por la revocación de visados estadounidenses a gobernadores y miembros del oficialismo mexicano.
La consejera jurídica de la Presidencia, Luisa María Alcalde, recordó las reformas recientes que prohíben la transmisión de propaganda política extranjera en medios nacionales y establecen la nulidad de elecciones en caso de comprobarse injerencia.
Sheinbaum atribuyó estas dinámicas al contexto político estadounidense, señalando que Washington utiliza a México como parte de su narrativa electoral. Reconoció que la relación con la administración de Donald Trump ha sido “compleja”, marcada por disputas comerciales y diferencias en seguridad, aunque destacó que se mantiene la cooperación bilateral con respeto a la soberanía mexicana.