El exgobernador de Michoacán, Silvano Aureoles Conejo, no acudió a la audiencia en la que la Fiscalía General de la República (FGR) tenía previsto imputarle los delitos de asociación delictuosa, peculado y operaciones con recursos de procedencia ilícita, relacionados con el presunto desvío de más de 3 mil millones de pesos destinados a la construcción de cuarteles de la policía estatal.
La diligencia se llevó a cabo en el Reclusorio Oriente, donde sólo se presentaron los abogados del exmandatario, quienes aseguraron desconocer la razón de su inasistencia. La audiencia estaba programada a las 10:00 horas, pero ni Aureoles ni su excolaborador Juan Bernardo Corona Martínez, exsecretario de Seguridad Pública, acudieron al citatorio judicial.
Aureoles Conejo, quien gobernó Michoacán entre 2015 y 2021, fue declarado prófugo de la justicia desde marzo pasado, sin embargo, contaba con una suspensión que le habría permitido enfrentar el proceso en libertad condicional o, en su caso, bajo prisión domiciliaria. Con su ausencia, el juez deberá informar a los juzgados de amparo sobre el incumplimiento.
Por su parte, Corona Martínez también obtuvo una suspensión judicial que impedía su detención en caso de ser vinculado a proceso. No obstante, al faltar a la audiencia, podría perder dicha protección y ser igualmente declarado prófugo, según determinen las autoridades competentes.
El caso involucra presuntas irregularidades en el uso de recursos federales asignados para la construcción de cuarteles policiacos, mismos que, de acuerdo con las investigaciones de la FGR, fueron desviados mediante una red de corrupción en la que habrían participado altos funcionarios del gobierno de Aureoles.