De alrededor de diez empresas interesadas, únicamente tres compañías presentaron ofertas técnicas y económicas para hacerse cargo de la fabricación de la nueva credencial para votar que utilizará el INE.
Las firmas que continúan en el proceso son: Veridos —actual productora de las credenciales—; Litho Formas; y Cosmocolor.
La consejera presidenta del INE, Guadalupe Taddei, negó que la convocatoria esté diseñada para favorecer a alguna empresa en particular y aseguró que el proceso no dañará la imagen del organismo electoral.
Durante la sesión de la comisión del Registro Federal de Electores (RFE), varios consejeros, como Carla Humphrey, alertaron sobre los riesgos de que el fallo se retrase —lo que actualmente tiene fecha para el 12 de diciembre— o incluso de que la licitación se declare desierta, lo cual podría poner en riesgo la producción, calidad y entrega de las credenciales.
En este momento, la empresa actual productora tiene vigentes dos ampliaciones de contrato (una firmada el 30 de agosto de 2024 y otra en junio de este año) para prorrogar su encargo hasta el 31 de mayo de 2026.
Una vez adjudicado el contrato, la empresa seleccionada tendrá casi seis meses para instalar el centro de producción de las credenciales, de modo que esté lista para comenzar a imprimir “micas” a partir del 1 de junio de 2026, con una meta cercana a los 100 millones de piezas al año.