Jaime Arturo Ruiz | @
jaimeruizmxjaime@primermovimiento.com
- Entre diciembre de 2025 y enero de 2026, más de una décima parte de estos contactos correspondió a intentos de fraude.
- Especialistas advierten sobre la sofisticación de las estafas y el uso creciente de herramientas tecnológicas para engañar a las víctimas.
El spam telefónico continúa en ascenso en América Latina y ya no se limita a una simple molestia cotidiana. De acuerdo con un informe reciente de Kaspersky, basado en datos de su aplicación de identificación y bloqueo de llamadas Who Calls, el 88% de los latinoamericanos recibió llamadas no deseadas entre diciembre de 2025 y enero de 2026.
Más preocupante aún: alrededor del 11% de estos contactos correspondió a intentos de fraude, principalmente relacionados con estafas bancarias y promociones engañosas.
El volumen y la recurrencia de estas llamadas no solo saturan las líneas telefónicas, sino que representan una amenaza directa a la seguridad financiera y a la privacidad de los usuarios. Los delincuentes han perfeccionado sus métodos, combinando técnicas clásicas de ingeniería social con nuevas herramientas digitales que les permiten operar con mayor efectividad y menor margen de error.
Estafas más comunes detrás de las llamadas
Falso call center con acceso remoto
Una de las modalidades más extendidas es la del falso call center. El estafador contacta a la víctima haciéndose pasar por un empleado bancario, de soporte técnico o de una empresa de telecomunicaciones. Bajo el pretexto de una situación urgente —como un supuesto fraude en la cuenta o un virus en el teléfono— persuade a la persona para instalar aplicaciones legítimas de control remoto, como AnyDesk o TeamViewer.
Una vez concedido el acceso, el delincuente puede operar el dispositivo a distancia: realizar transferencias, ingresar a aplicaciones bancarias o extraer información sensible. A diferencia de los fraudes tradicionales, ya no es necesario solicitar directamente contraseñas o números de tarjeta; el control del equipo permite obtenerlos sin levantar sospechas.
Registro falso y premios inexistentes
Otra estafa recurrente es la del supuesto premio. A través de llamadas, mensajes de WhatsApp o SMS, los delincuentes informan a la víctima que ganó un sorteo o promoción asociada a marcas reconocidas. Para dar credibilidad al engaño, crean urgencia y solicitan datos personales o incluso un pago “mínimo” para liberar o enviar el premio. En muchos casos, la información recopilada se reutiliza posteriormente en fraudes de identidad.
Secuestro falso y extorsión
Aunque se trata de una estafa conocida, el secuestro falso ha evolucionado. Hoy, los estafadores realizan llamadas simultáneas a varios familiares, emplean sonidos ambientales simulados —como tráfico o hospitales— y utilizan datos personales filtrados para reforzar la amenaza. La presión psicológica busca provocar una reacción inmediata y el pago de un supuesto rescate.
Un problema que exige acción conjunta
> “Creemos que la solución a este problema complejo requiere colaboración entre empresas de seguridad, reguladores y la sociedad civil. Además, recomendamos el uso de una buena solución de seguridad que bloquee y filtre llamadas no deseadas, ayudando a los usuarios a recuperar el control de sus comunicaciones”, afirma Fabio Assolini, director del Equipo Global de Investigación y Análisis (GReAT) de Kaspersky para América Latina.
Recomendaciones para evitar fraudes
Los especialistas coinciden en que la prevención sigue siendo la herramienta más efectiva. Entre las principales recomendaciones destacan: mantener la calma ante llamadas que apelan a la urgencia, no instalar aplicaciones ni compartir contraseñas por teléfono, verificar cualquier contacto a través de canales oficiales y no divulgar códigos recibidos por SMS o correo electrónico.
Asimismo, el uso de aplicaciones de identificación de llamadas puede marcar la diferencia. En este sentido, Kaspersky Who Calls incorporó recientemente una actualización que permite a los usuarios de iOS recibir información en tiempo real sobre llamadas entrantes, una función que antes estaba limitada a bases de datos offline. Esta mejora, disponible en el plan premium y en dispositivos Android, refuerza la capacidad de detección temprana de intentos de spam y fraude.
En un contexto donde el teléfono sigue siendo una de las principales vías de contacto, la combinación de tecnología, información y hábitos de seguridad se vuelve clave para frenar una amenaza que no deja de crecer.