Jaime Arturo Ruiz | @
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- El fenómeno del coliving no es exclusivo de la Ciudad de México; grandes urbes como Nueva York, Berlín y Barcelona ya han adoptado este modelo como respuesta a la presión inmobiliaria.
- En medio de una crisis habitacional marcada por el aumento sostenido en los precios de renta y la escasez de opciones accesibles en zonas céntricas, la startup mexicana InHouse irrumpe con fuerza en el mercado inmobiliario a través de su nuevo modelo InHouse Stay, una alternativa de vivienda que combina accesibilidad, flexibilidad y una experiencia comunitaria orientada a la calidad de vida.
El concepto propone espacios de coliving —habitaciones privadas con áreas comunes compartidas— ubicados en zonas estratégicas de la capital, con rentas que oscilan entre $6,500 y $9,500 pesos mensuales, incluyendo servicios como internet de alta velocidad, limpieza, mantenimiento y seguridad. La apuesta es clara: ofrecer una opción competitiva frente a los precios promedio de colonias como Polanco, Roma Norte, Condesa o Del Valle, donde el alquiler de un cuarto puede superar los $15,000 pesos mensuales.
> “La prioridad de la nueva generación de residentes urbanos está en la optimización de recursos, la sostenibilidad y el acceso a zonas con oferta cultural y laboral. La cercanía entre trabajo y hogar, la calidad de vida y la reducción de los tiempos de traslado son ahora factores clave”, señala Marianne Coruzzi, cofundadora de InHouse Stay e InHouse Coworking.
Coliving: una tendencia en ascenso
El fenómeno del coliving no es exclusivo de la Ciudad de México; grandes urbes como Nueva York, Berlín y Barcelona ya han adoptado este modelo como respuesta a la presión inmobiliaria. Sin embargo, en la capital mexicana, la tendencia se potencia por dos factores: el crecimiento de la economía digital —que permite trabajar de forma remota o híbrida— y la creciente demanda de vivienda temporal por parte de profesionistas, estudiantes de posgrado y nómadas digitales.
Este esquema ofrece contratos flexibles, la posibilidad de integrarse a comunidades afines y una reducción significativa en gastos iniciales, ya que evita el pago de depósitos elevados y la compra de mobiliario.
Rehabilitación urbana y nuevas centralidades
La propuesta de InHouse Stay no se limita a ofrecer vivienda; también busca revitalizar inmuebles y zonas en transición. Colonias como Doctores, Obrera, Santa María la Ribera y Juárez se perfilan como nuevos polos de desarrollo gracias a su cercanía con áreas corporativas, su conectividad con el transporte público y la inversión en infraestructura urbana.
“InHouse Stay es mucho más que un lugar donde vivir: es un ecosistema que fomenta el bienestar, la comunidad y el acceso a zonas con alta plusvalía”, afirma Coruzzi, quien subraya que el proyecto también contribuye a la recuperación de espacios urbanos que habían perdido atractivo o funcionalidad.
Un modelo alineado con las nuevas formas de vivir y trabajar
En un contexto donde los tiempos de traslado pueden superar las dos horas diarias y la renta consume en promedio más del 40% del ingreso mensual de los capitalinos, propuestas como InHouse Stay buscan redefinir la relación entre vivienda, trabajo y estilo de vida.
Su modelo apuesta por la proximidad geográfica, la reducción de costos operativos y el fomento de comunidades colaborativas, tres elementos que parecen perfilarse como los ejes de la vivienda urbana del futuro en la Ciudad de México.