AFP
Millones de estadounidenses salieron a votar en el llamado "supermartes", la gran jornada electoral en la que Donald Trump ha empezado con el pie derecho para enterrar a su última rival por la nominación presidencial republicana, Nikki Haley, y así centrarse en el duelo con el demócrata Joe Biden.
Esta vez no hay misterio. Ni el republicano, de 77 años, ni el demócrata, de 81, tienen a nadie que les haga sombra en las primarias, que designan a los candidatos de ambos partidos a las elecciones presidenciales de noviembre.
El expresidente conservador ya ha sido declarado vencedor en Virginia, en la costa este, según varios medios de comunicación estadounidenses.
Los comicios se celebran en 15 estados, desde Maine, en el extremo noreste de Estados Unidos, hasta California, en la costa oeste, pasando por Texas, en el sur, e incluso la Samoa Americana, un pequeño territorio en el Pacífico.
Alabama, Arkansas, Colorado, Massachusetts, Minnesota, Carolina del Norte, Oklahoma, Tennessee, Utah, Vermont y Virginia también votan.
De los cuales reportan que Trump habría triunfado en 14, por lo que se convierte en el virtual candidato de los Repúblicanos a la presidencia de Estados Unidos.
Frente a un colegio electoral en Huntington Beach, en California, la mayoría de los votantes republicanos con los que habló la AFP apoyan a Donald Trump.
Muchos no ven la necesidad de seguir con las primarias después de este martes, cuando Nikki Haley, de 52 años, parece abocada a la derrota, según las encuestas.
Haley es una "causa perdida", predice Andrew Pugel, un ingeniero de 57 años.
Del lado demócrata Biden es candidato a la reelección.
La cantante de pop Taylor Swift, cuya posible influencia sobre los jóvenes no es desdeñable, llamó a sus fans a votar en el "supermartes". No se inclinó por ningún partido.
- Oídos sordos -
Desde el 15 de enero y, a pesar de sus problemas legales, Donald Trump ha ganado casi todas las primarias de su partido desde enero, con excepción de Washington, la capital de Estados Unidos, donde Haley se impuso el domingo. Muchos de sus rivales han tirado la toalla por el camino.
La exembajadora ante la ONU, de 52 años, es la única que todavía se interpone en su camino.
La también exgobernadora de Carolina del Sur, que encarna el ala moderada del Partido Republicano, promete restablecer la "normalidad" frente al "caos de Trump".
Los votantes republicanos hacen oídos sordos.
Según las encuestas, se espera que Trump gane en todos los estados en juego el martes, gracias al apoyo de una base de simpatizantes muy sólida.
Su asesor Jason Miller declaró a la AFP que espera "victorias, muchas victorias" el martes por la noche.