La disputa entre la senadora panista Lilly Téllez y el legislador morenista Gerardo Fernández Noroña volvió a encenderse en redes sociales después de que el ex presidente del Senado difundiera un video grabado en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), donde cuestionó el acceso de la panista a una sala VIP mientras él aseguró enfrentar restricciones y señalamientos para ingresar a ese tipo de espacios.
En la grabación publicada por Fernández Noroña, el senador explicó que caminaba por la terminal aérea cuando observó a Lilly Téllez dentro de una zona exclusiva, por lo que decidió expresar públicamente su inconformidad sobre el trato diferenciado. Durante el video afirmó: “¿Cuál es la razón? Se llama discriminación, racismo y clasismo, una intolerancia”.
La respuesta de la legisladora del PAN se produjo poco después a través de sus redes sociales, donde respondió con un mensaje directo y tono irónico dirigido al senador de Morena. “A ver, changoleón entienda: Porque a diferencia de usted, yo no soy corrupta y estoy limpia. Sí, es cierto que su presencia asusta, pero se nos pasa cuando recordamos que usted extraña Nueva York y ahora anda cabizbajo porque le da miedo ir”, escribió Téllez.
La publicación provocó una amplia reacción entre usuarios de plataformas digitales y dividió opiniones entre simpatizantes de ambas fuerzas políticas. Mientras algunos respaldaron a la senadora y criticaron que fuera grabada dentro del aeropuerto, otros consideraron que la respuesta incluyó descalificaciones personales y actitudes clasistas hacia Fernández Noroña.
El intercambio se suma a una larga serie de confrontaciones públicas entre ambos legisladores, quienes en meses recientes han protagonizado constantes choques verbales tanto en redes sociales como en debates políticos. Sus diferencias suelen viralizarse debido al tono frontal y polémico con el que acostumbran dirigirse mutuamente.
Además del enfrentamiento político, el episodio abrió nuevamente el debate entre usuarios sobre el acceso a salas VIP en aeropuertos, los privilegios asociados a estos espacios y la manera en que situaciones cotidianas son utilizadas dentro de la discusión pública y partidista.
Hasta ahora, ninguno de los dos senadores ha mostrado intención de disminuir la intensidad de los señalamientos, por lo que la polémica continúa generando conversación en el ámbito político y digital.