Este viernes se llevó a cabo una reunión entre representantes del sector transporte concesionado y funcionarios de la administración capitalina para analizar una propuesta de incremento en las tarifas del servicio.
El encuentro se desarrolló en las instalaciones de la Secretaría de Movilidad de la Ciudad de México y contó con la presencia de líderes del transporte junto a los titulares de las secretarías de Movilidad, de Gobierno y de Administración y Finanzas.
Los transportistas agrupados en la organización Frente Amplio de Transportistas (FAT) manifestaron sus demandas: entre ellas, solicitaron que la tarifa se homologara con la del Estado de México —que asciende a 14 pesos—, o bien que se otorgara un bono por combustible para hacer frente al aumento de costos operativos.
El dirigente de la agrupación indicó que inicialmente habían planteado un aumento moderado, pero que la situación actual les obliga a pedir un ajuste mayor.
Por su parte, otro representante del gremio señaló que lo mínimo que se debe considerar es una subida de dos pesos a la tarifa vigente, sumado a un esquema de subsidio comparable al que se aplica para el sistema de metro y metrobús. Se recordó que en los últimos diez años el servicio de transporte público concesionado en la capital sólo ha experimentado dos incrementos tarifarios, en los años 2017 y 2022.
Las autoridades capitalinas no descartaron la posibilidad de un ajuste, pero destacaron que no se ha autorizado ningún cambio hasta el momento. Afirmaron que el diálogo permanecerá abierto para evaluar las variables económicas, sociales y operativas de la propuesta. En tanto, los transportistas advirtieron que mantendrán su demanda activa y que no descartan movilizaciones en caso de que no haya avances concretos en las negociaciones.