Un nuevo grupo de siete personas privadas de la libertad, consideradas de alta peligrosidad, fue trasladado a Chiapas para su reclusión en el Centro Federal de Reinserción Social (Cefereso) número 15, ubicado en Villa Comaltitlán, informaron fuentes de seguridad.
Con este operativo, suman 95 internos enviados a la entidad en un lapso menor a dos días, luego de que el jueves arribara otro contingente de 88 reclusos bajo un amplio despliegue de seguridad.
De acuerdo con reportes oficiales, los siete internos llegaron la tarde-noche del viernes al Aeropuerto Internacional de Tapachula a bordo de una aeronave de la Guardia Nacional procedente de Guadalajara, Jalisco. Entre ellos se encuentran presuntos líderes vinculados a distintas facciones del Cártel de Sinaloa.
Tras su arribo, el grupo fue trasladado al penal federal bajo un fuerte dispositivo de seguridad encabezado por personal del Órgano Administrativo Desconcentrado de Prevención y Reinserción Social (OADPRS), en coordinación con autoridades federales, hasta el centro penitenciario ubicado a aproximadamente 75 kilómetros de la frontera con Guatemala.
El traslado de internos de alto perfil ha generado inquietud entre sectores productivos y habitantes de la región, quienes advierten posibles impactos en la seguridad local. Representantes ciudadanos señalaron que la llegada de este tipo de reos puede implicar la presencia de familiares y redes de apoyo, lo que podría alterar el entorno en zonas cercanas al penal.
La preocupación se intensifica en un contexto donde la frontera sur enfrenta una disputa entre grupos del crimen organizado, principalmente entre el Cártel de Sinaloa y el Cártel Jalisco Nueva Generación, por el control de rutas estratégicas para el tráfico de drogas, armas y personas provenientes de Centro y Sudamérica.
Las autoridades federales no han detallado si continuarán los traslados hacia este penal en los próximos días, mientras se mantiene el reforzamiento de operativos de vigilancia en la región.