El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, generó controversia internacional al otorgar indultos en 2025 a figuras de alto perfil, entre ellos el expresidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, condenado por narcotráfico, y el congresista demócrata Henry Cuéllar. Las decisiones han reavivado el debate sobre el uso político de la clemencia presidencial y su impacto en la lucha contra el crimen organizado.
Hernández, quien había sido sentenciado a 45 años de prisión por facilitar el envío de toneladas de cocaína hacia Estados Unidos, recuperó su libertad tras recibir un perdón completo e incondicional. Su liberación ha sido interpretada como un gesto de afinidad política más que como un acto de justicia, lo que ha provocado críticas de organismos internacionales y sectores de la sociedad civil.
El caso de Cuéllar, acusado de corrupción y vínculos con intereses extranjeros, también se suma a la lista de beneficiados por Trump. Con estos indultos, el mandatario ha concedido clemencia a al menos diez personas relacionadas con delitos de drogas y corrupción desde el inicio de su segundo mandato, incluyendo al líder de pandillas Larry Hoover y al narcotraficante de Baltimore Garnett Smith.