Donald Trump, expresidente de Estados Unidos y candidato republicano a las próximas elecciones presidenciales, optó por retrasar los procesos penales en su contra, lo que podría impactar en los comicios de noviembre. A menos de ocho meses de las elecciones, Trump aún no ha enfrentado ningún juicio, y el tiempo parece jugar a su favor.
El caso de los pagos a la actriz porno Stormy Daniels es uno de los más destacados y podría tener un impacto significativo en la campaña. Según informes, el juicio en Nueva York, programado para comenzar el 25 de marzo, se ha retrasado por 30 días, a solicitud de los abogados de Trump, debido a la aparición de nuevos materiales.
En relación con este caso, Trump está acusado de 34 delitos por falsificar libros contables en pagos a su exabogado, Michael Cohen, durante la campaña presidencial de 2016. Cohen, quien se declaró culpable, habría actuado como intermediario en el pago de 130 mil dólares a Daniels para comprar su silencio sobre una supuesta relación sexual con Trump.
Otro caso que ha tenido novedades esta semana es el de Georgia, donde Trump está acusado de formar una asociación delictiva para revertir los resultados de las elecciones presidenciales de 2020. El fiscal especial del caso dimitió recientemente debido a una relación sentimental con la fiscal del condado de Fulton, lo que ha causado un litigio que ha retrasado aún más el proceso.
Además, se ha revelado que el FBI encontró documentos oficiales, incluidos algunos clasificados, en la mansión de Trump en Florida, lo que ha llevado a un juicio federal que podría acarrearle hasta 20 años de cárcel por retención deliberada de información de defensa nacional.
En cuanto al juicio federal por el asalto al Capitolio del 6 de enero de 2021, Trump enfrenta múltiples cargos que podrían llevarlo a prisión por un máximo de 55 años. Sin embargo, Trump alega inmunidad presidencial y espera que la Corte Suprema resuelva a su favor en una audiencia programada para el 25 de abril.
La estrategia de Trump de retrasar los juicios ha sido evidente, y aunque los magistrados puedan fallar en su contra, el calendario electoral podría salvarlo de enfrentar las consecuencias legales en medio de la campaña.
Foto por AFP