.
El vandalismo es descrito por la Real Academia de la Lengua como “Espíritu de destrucción que no respeta cosa alguna, sagrada ni profana” y es calificado en la mayoría de los países como un delito, pero…
Hoy quiero referirme al tratamiento diferenciado que dieron a una acción vandálica los gobiernos de México y los Estados Unidos.
El pasado 30 de septiembre un grupo de trabajadores del sindicato mexicano de electricistas (SME) acudieron al paseo de los presidentes en el complejo de los Pinos en la Ciudad de México, donde dañaron y decapitaron la escultura del exmandatario, Felipe Calderón, que fue abandonada por el gobierno actual.
La policía estuvo a la expectativa y les permitieron a los manifestantes actuar con toda impunidad.
Autoridades del gobierno federal han señalado que están investigando los hechos, sin embargo, a casi un mes de los acontecimientos aún no hay responsables.
En la ciudad de Arlington, Virigina, un joven mexicano de 27 años, bajo el programa DACA o acción diferida para los llegados a territorio estadounidense en la infancia, vandalizó la escultura conocida como el Memorial de la Guerra del Cuerpo de Marines.
Este monumento es una escultura de piedra caliza de casi tres metros de altura que representa el icónico izamiento de la bandera en Iwo, Jima durante la Segunda Guerra Mundial, inmortalizado en una fotografía tomada por Joe Rosenthal el 23 de febrero de 1945.
El gobierno de los Estados Unidos actuó y detuvo el mismo día del incidente a Miguel Alonso Maldonado Soriano, acusado de destrucción de propiedad, allanamiento con intención de dañar propiedad y, daños a un monumento.
Una acción vandálica muy similar y una respuesta muy diferente de los cuerpos policiacos de estos 2 países.
La presidente de México, Claudia Sheinbaum, condenó el vandalismo cometido contra la estructura y aseguró no estar de acuerdo con ningún acto que represente violencia y remarcó que…” hasta una provocación se me hace, sin embargo, no hay ni detenidos y mucho menos responsables a pesar de existir videos de los hechos.
La policía de Arlington tras recibir un reporte ciudadano por vandalismo acudió al lugar donde encontraron “dañando activamente la estatua con un mazo”, el responsable fue detenido inmediatamente y presentado ante un juez acusado de vandalismo, daño en propiedad ajena y lo que resulte.
Qué lleva a la policía de un país y a otro, a actuar de manera diferente ante situaciones similares, puede tener una serie de explicaciones, pero al final podemos concluir que la complicidad política se hizo presente, esto en perjuicio de la sociedad misma.
Las leyes de México y los Estados Unidos castigan el vandalismo pero todo indica que en uno se solapa e incluso se permite y el otro no.
@ncar7