Finalmente en la Ciudad de México celebramos la fiesta de la democracia para elegir a las 66 diputaciones al Congreso local, las 16 Alcaldías y las 160 Concejalías de las demarcaciones territoriales. Con un padrón electoral compuesto por más de 7.7 millones de ciudadanas y ciudadanos.
Hoy toca el turno de agradecer a las mujeres y hombres que integran las distintas Direcciones Distritales, las Direcciones Ejecutivas y las Unidades Técnicas que conforman el Instituto Electoral, a las y los ciudadanos que se comprometieron en la organización y el proceso mismo de la jornada, gracias al esfuerzo de todas y todos garantizamos la celebración libre, auténtica y pacífica de las elecciones este 6 de junio.
Se trató de una elección inédita, el proceso electoral 2020-2021 será recordado como una gran prueba para la Ciudad, los efectos de la pandemia de la COVID-19, en todas sus dimensiones, nos llevan a valorar la convivencia social, así como a reconocer la importancia del cuidado de quienes nos rodean. Aprendizaje que deberá permear en nuestras vidas y ser uno de los pilares para la reconstrucción de nuestras dinámicas sociales. De cierta manera, podemos afirmar que este domingo, con las elecciones, se abrió una nueva etapa de nuestra vida como sociedad.
Un aspecto relevante de la jornada de ayer, fue que gracias al compromiso y profesionalismo de las y los servidores públicos del Instituto Electoral y demás participantes de los Comités Técnicos del Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP) y los Conteos Rápidos, pudimos proveer a la ciudadanía de resultados oportunos y completos para el caso de la elección de Alcaldías.
La Diputación Migrante, que se votó por primera vez en nuestra ciudad, no se queda atrás, avanzamos en impulsar la figura que introdujo la Asamblea Constituyente de la Ciudad en 2017, para garantizar el derecho al voto de las personas que, siendo originarias de la Ciudad, se vieron en la necesidad de salir del país. Sin duda, la experiencia de este proceso deberá impulsar una adecuada conformación de esta figura y garantizar eficazmente los derechos de las y los chilangos que viven fuera de México.
La participación de las mujeres ha sido real y efectiva, por primera vez la paridad como principio constitucional fue superada teniendo un mayor registro y como autoridades debemos seguir velando por su cumplimiento y garantía en todo momento.
Así, nuestra ciudad es un referente democrático para el resto del país. Desde hace más de treinta y cinco años, hemos construido instituciones sólidas, teniendo como objetivo ampliar los derechos de la ciudadanía e impulsar grandes cambios a la vida pública nacional.
La ciudad es de todas y todos, de quienes hacen de ella, cada día, un lugar mejor para vivir. ¡Gracias por haber participado!