El día 13 de abril solicité de manera oficial a la alcaldía de Iztapalapa que girara instrucciones a las áreas correspondientes para implementar las medidas necesarias con el objetivo de evitar la venta ilegal de cervezas preparadas.
Solicité lo anterior porque este comercio en la vía pública afecta la vida de los vecinos que viven en los alrededores, ya que fomenta el consumo de alcohol y drogas en menores de edad, viola todas las normas existentes.
Denuncié una “chelería” ubicada en Lomas de San Lorenzo, sitio donde opera un puesto de más de 50 metros cuadrados en el camellón, invadiendo la vía pública.
Los días 22 y 23 de abril pasado, el Coordinador de Mercados y Vía Pública, Vidal Chávez Sánchez y el Líder Coordinador de Proyectos, Alejandro Sánchez Robles, con unos 20 trabajadores de esta área, camionetas y elementos de la Policía Auxiliar implementaron operativos en la colonia Lomas de San Lorenzo para evitar la venta de estas bebidas. Con toda esa fuerza policial, el gran resultado de esta operación fue evitar que una señora vendiera botanas conocidas como Dorilocos. Este operativo lo realizaron durante dos días consecutivos, en un radio de unos 100 metros alrededor del lugar que denuncié, pero para ellos causa más problema una mujer que intenta vender botanas, a dos hombres que tienen un enorme puesto de “micheladas”.
Un día después, el domingo 24 de abril, las cuentas oficiales de la alcaldía dieron a conocer que como parte del dispositivo de seguridad con motivo del carnaval de San Lorenzo Tezonco, se llevó a cabo el retiro de una “chelería”. Por supuesto que aplaudo esta acción, pero me resulta curioso que a unos 50 metros está la “chelería” en cuestión, a la luz de todos, pero pareciera que cuando pasan por ese lugar, extrañamente miran hacia otro lado.
Vecinos se han acercado a la alcaldía y no obtienen una solución a su problema. Esta “chelería” está operando desde hace tres años, primero comenzó a las afueras de un domicilio donde vive una familia en la colonia Lomas de San Lorenzo. Debido al éxito en sus ventas, se apropiaron de un camellón, es decir, se apropiaron del espacio público y no solo eso, en este lugar se encuentra un área de juegos, la cual por las noches en vez de que sea un lugar de esparcimiento y convivencia, es una “cantina” al aire libre, llena de personas en estado de ebriedad, música a todo volumen y riñas constantes.
En ese mismo lugar que comento, el 14 de abril de 2019 se desató una balacera, y tres personas murieron y cuatro más resultaron lesionadas, pero aun así continúa operando este lugar.
Es urgente poner orden, y evitar el aumento de las chelerías, ya que este tipo de giros ponen en riesgo a nuestros jóvenes, yo no hablo de los pequeños negocios que se encuentran en las casas, hablo de los negocios que se apropian de los espacios públicos y los utilizan para envenenar a nuestros niños. No se trata de colores ni partidos, se trata de la seguridad de los ciudadanos, se trata de devolver la tranquilidad a los vecinos.
Le pido a la autoridad su intervención para que sus funcionarios hagan cumplir la ley, y los mandos emitidos al respecto.