El general Sergei Surovikin, conocido como el "perro sanguinario" del Kremlin por su crueldad en conflictos como los de Siria o Chechenia, ya no es la mano derecha militar del presidente ruso, Vladimir Putin. El miércoles, Surovikinfue apartado del cargo y sustituido por el actual jefe del Estado Mayor del Ejército ruso, Valery Gerásimov.
A sus 67 años, Gerásimov será el encargado de supervisar lo que Rusia considera una "operación militar especial" en Ucrania, anunció en un comunicado el ministro de Defensa ruso, Sergei Shoigu.
Justificó este nombramiento debido a la "ampliación de la escala de las misiones que deben realizarse y a la necesidad de una interacción más estrecha entre los componentes de las fuerzas armadas".
Hombre de pocas palabras en público, Valeri Guerasimov, de 67 años, aparece de manera regular, con el rostro serio y su uniforme verde, escuchando a Vladimir Putin durante maniobras o reuniones sobre las operaciones militares.
Desde noviembre de 2012 es el jefe del Estado Mayor, el puesto más alto del ejército detrás del ministro de Defensa.
En el momento de su nombramiento, el ministro Shoigu había presentado a Guerasimov como un "militar hasta la raíz de los cabellos", y con una "experiencia colosal" en el alto mando y el terreno.
Al respecto, la politóloga rusa Ekaterina Schulmann estimó que su promoción es "una victoria de las fuerzas regulares" del ejército en creciente competencia con los "piratas" del grupo paramilitar Wagner en el frente ucraniano.
En efecto, el general reemplaza a Serguéi Surovikin, que había sido elogiado por el jefe de Wagner, Yevgueny Prigozhin, y por el dirigente checheno Ramzan Kadyrov, que también envió su propio ejército a combatir en Ucrania.
Pero otros observadores, como el influyente bloguero militar ruso Rybar, afirmaron que Valeri Guerasimov, a pesar de sus brillantes fojas de servicio, podría servir ahora de "pararrayos" y saltar en caso de nuevas derrotas.
Imagen: AFP