María Mendoza
A pesar de que en la Ciudad de México predominan las grandes avenidas, viviendas y corporativos, existe un espacio en la metrópoli destinado a las abejas. Se trata de Xochimilco.
Rodeada de naturaleza, esta zona localizada al sur de la capital, fue el terreno ideal para que Sandra Corales creara Abejas de Barrio, un emprendimiento social cuyo objetivo es acercar a las personas al mundo de la apicultura (crianza y cuidado de las abejas).
La curiosidad como inspiración
La inquietud e interés que Sandra tenía por crear redes de economía solidaria y generar conciencia sobre el origen de los alimentos que se consumen día a día, en específico la miel, fueron los principales factores que la motivaron a arrancar este proyecto en 2017.
En entrevista a Contra Réplica comentó que al inicio notó que la sociedad carece de conocimiento sobre la manera en que operan los trabajadores y productores rurales.
“Eso nos limita mucho para saber de qué manera nos daña o beneficia todo lo que comemos” comentó.
Sin embargo, a través de los recorridos que organiza en la zona chinampera de Xochimilco y las visitas al apiario, la joven mexicana de 33 años admite que hay mayor interés por parte de la gente y el de los mismos apicultores.
Mediante clases, recorridos y talleres, Abejas de Barrio enseña desde el pecoreo de las abejas, hasta el momento en que la miel está envasada y lista para su venta.
Condiciones para tener un apiario
Sandra también explica que al inicio trabajaba con otros apiarios pero hace dos años logró instalar el suyo. Asimismo, dice que para tener uno hay que avisarle a la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER) que se está en el padrón de productores.
“Una vez que ubican tu apiario saben que eres candidata o candidato a beneficios sociales”, declara.
Respecto a las condiciones geográficas, aclara que un apiario no puede estar cerca de donde hay gente viviendo. La distancia mínima son 200 metros.
“La zona también debe proveer a las abejas alimento (néctar de las flores), agua de calidad y propóleos (resinas de árboles)”, comenta.
Apicultor por un día
Las visitas de Abejas de Bario comienzan a las 10 de la mañana. El punto de encuentro es la calle Puente de Urrutia s/n, Pueblo de San Gerónimo Atlapulco.
De ahí, Sandra lleva a los visitantes al apiario. Debido a las normas sanitarias y para evitar contagios de Covid-19, el cupo es de 10 personas.
En este lugar brinda un equipo de protección, explica los tipos de abejas que existen, cómo es la producción de miel y habla la apicultura en la Ciudad de México.
Posteriormente los lleva a una cata de mieles y a una exhibición de productos de colmena.
Por la tarde hay un almuerzo y a las 14:00 horas es el regreso al embarcadero de Xochimilco.
Sector apícola en México
Datos de SADER mencionan que a nivel nacional existen más de 43,000 apicultores y 2,172,107 colmenas. El consumo promedio de miel de un mexicano es de 232 g.
A nivel mundial, el país es el quinto exportador de miel y el noveno productor. El principal destino de la miel es Alemania.
Imagen: Facebook @abejasdebarrio