Un grupo de manifestantes realizó una protesta en el Centro Benjamin Franklin, donde se llevaron a cabo intervenciones con pintura roja en muros metálicos y el piso, simulando manchas de sangre y huellas de manos. En una de las pintas más visibles se leyó la palabra “Genocidas”, mientras que la fachada principal fue cubierta con grafitis en aerosol negro y rojo con mensajes como “Regresen a Maduro”, “¡Fuera Yankees de América Latina!” y “¡Viva la Revolución!”.
Entre las consignas destacó una de tono agresivo que decía “¡Fuego a la Embajada!”, pintada sobre uno de los accesos del recinto. Los manifestantes portaron pancartas con mensajes políticos dirigidos contra el gobierno de Estados Unidos, en los que se leían frases como “Imperialistas yanquis: ¡Fuera del Golfo de México!”, “Defender a Venezuela en contra del imperialismo” y “¡Liberen a Maduro, piratas Yankees!”.
Algunas de las cartulinas estaban firmadas por organizaciones como el Grupo Internacionalista / LIVI y la Liga por la IV Internacional. En el lugar se observaron banderas de Venezuela y México ondeando juntas, reforzando el carácter simbólico de la protesta.
Entre los símbolos exhibidos llamó la atención una bandera negra con una calavera, asociada por los manifestantes con la idea de “piratería”, en referencia a la captura de Nicolás Maduro. También se mostraron carteles con llamados al respeto de la soberanía de los pueblos.