El primer ministro de Canadá, Mark Carney, expresó este miércoles que perdió toda confianza en Gianni Infantino como presidente de la FIFA, luego de la polémica propuesta —ya retirada— para abrir las competiciones del organismo a la inversión privada.
Carney, cuyo país fue coanfitrión del Mundial 2026 junto con México y Estados Unidos, afirmó en Toronto que la falta de consulta interna sobre el proyecto “debería ser fatal” para el mandato de Infantino. El plan contemplaba la creación de una filial comercial denominada FIFA Forward Enterprise (FFE), encargada de gestionar eventos como la Copa del Mundo.
La iniciativa generó una ola de críticas globales y presiones internas en la FIFA, que se intensificaron tras el abandono del proyecto el sábado pasado. Los llamados a la renuncia de Infantino se multiplicaron en medio de cuestionamientos sobre su estilo de gestión.
El presidente de la FIFA sostuvo reuniones de emergencia este miércoles en Marruecos, una de las sedes del Mundial 2030, con el objetivo de contener la crisis. Su administración, que venía de capitalizar el éxito del Mundial 2026 —el más grande de la historia con 48 selecciones—, enfrenta ahora un desafío sin precedentes.