Este 11 de septiembre se cumplieron 24 años de los ataques ocurridos en Estados Unidos en 2001, y se realizaron diversas ceremonias solemnes para rendir homenaje a las casi tres mil víctimas. Se llevaron a cabo actos en Nueva York, el Pentágono y Shanksville, Pensilvania, contando con la participación de sobrevivientes, familiares, dignatarios y funcionarios públicos.
El presidente Donald Trump, acompañado de la primera dama Melania Trump, participó en un servicio conmemorativo en el Pentágono, en Virginia, donde fallecieron militares y civiles cuando un avión secuestrado fue estrellado contra esa sede. En su discurso, Trump calificó los atentados como agresiones perpetradas por “monstruos salvajes” que atacaron los símbolos fundamentales de la civilización. Subrayó la capacidad de resistencia de los estadunidenses y expresó que, aunque hayan intentado atacar, la nación no se doblegará, no se rendirá, y su bandera jamás fallará.
El mandatario también advirtió que, de producirse un nuevo ataque, Estados Unidos respondería con firmeza, afirmando que “los cazaremos”.
Además de los actos oficiales, la conmemoración se ha acompañado de acciones de voluntariado y otros tributos comunitarios en honor de quienes perdieron la vida ese día.