Federico Borbolla*
- La cabina de un auto es el espacio que comparte un conductor como acompañantes durante horas, en él existen superficies, objetos que están al alcance de todos e incluso el aire, puede albergar bichos como gérmenes dañinos para la salud.
- A razón de esto se debe tener un preciso cuidado del habitáculo, para que sea un espacio seguro y sano, de lo contrario puede ser un foco de infección para diversas enfermedades o alergias.
Superficies, hogar de bichos
El auto al circular o estar estacionado en cualquier lugar está expuesto a varias condiciones de clima como lluvia, aire, tierra y sol. Como consecuencia de ello, se forma polvo en las superficies del tablero, puertas, consola, y demás suciedad que se acumula en la alfombra del auto o los pisos.
Con esto, diferentes bichos como los ácaros, el escarabajo de alfombras o pececillos de plata, pueden coexistir con los ocupantes por días. Dichos insectos pueden causar picazón en la garganta, tos, estornudos, en algunos casos síntomas de asma y en cuanto a la piel dermatitis, comezón extrema, erupciones cutáneas y más.
El aire medio de transporte de polvo, virus o bacterias
Al habitáculo de un auto puede entrar polvo o polen que provienen del exterior, además del que ya se encuentra en las superficies de la cabina. Si a esto agregamos que un pasajero sea portador de algún virus o bacteria por estar enfermo.
El aire que existe en el interior del auto, es el medio de transporte para que se trasladen bichos como gérmenes, causando con ello que el conductor u ocupantes los ingieran al respirar. Provocando con ello tos, estornudos, picazón y en casos graves, gripe o neumonía.
Sanitizar superficies como limpiar el aire, la solución.
Para eliminar el polvo que se acumula en superficies lo mejor es sanitizar con productos especiales que contengan alcohol o cloro, que ayuden eliminar los mencionados bichos (por lo menos cada semana). En el caso de alfombras, aspirarlas, preferible cada 15 días máximo.
En el caso del aire, el cuidado deber ser más exhaustivo y se comprende en dos fases. La primera tiene que ver con el mantenimiento del filtro de aire de la cabina, pues si éste está en perfectas condiciones ayuda a contener polvo, polen como otras partículas, dejando el aire limpio que se respira dentro de la cabina.
Un filtro nuevo (recomendable cambiarlos por lo menos una vez al año) retiene cantidad de elementos dañinos que se encuentran en el aire, al mismo tiempo que alarga la vida del clima del auto, pues permite que el flujo de aire sea el adecuado sin forzar la capacidad del ventilador (disminuyendo con ello el consumo de combustible).
Además de la limpieza exhaustiva en superficies y el aire, una parte fundamental también es mejorar la calidad del aire. Algo que ayuda eliminar virus o bacterias y con ello la propagación de enfermedades, es usar un purificador de aire. El cuál, además, ayuda suprimir olores fétidos causados por el humo del cigarro, como el generado por mascotas al momento de transportarlos.
Mantener limpio el habitáculo, un espacio en el que cualquier conductor usa alrededor de dos a cuatro horas al día, permitirá que sea un lugar seguro para él como su familia, libre de gérmenes como bichos dañinos para la salud.
*Ha trabajo en diversas empresas de iluminación, actualmente es Director General en OSRAM México. Es experto en el mercado de postventa automotriz en México con más de 27 años de experiencia.