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Columnas
Hoy cedo la pluma a Sam, la chica más joven del equipo, la joven con la que comparto el sueño de un México donde nacer mujer no signifique condiciones desiguales.
Está semana se suscitó un evento histórico en el Congreso de Puebla al ser aprobada la despenalización del aborto hasta las 12 semanas de gestación. Con este hecho recordamos que la defensa de los derechos reproductivos como muchas otras luchas en nuestro país han estado a cargo de mujeres valientes, mujeres transformadoras, mujeres que buscamos la libertad de ejercer nuestro derecho a decidir sobre nuestro propio cuerpo porque este derecho es un asunto de justicia social, una cuestión de salud pública y una aspiración democrática.
El camino no ha sido sencillo de recorrer, muestra de ello es que el primer estado de nuestro país, en ese entonces el llamado Distrito Federal, en despenalizar el aborto lo hizo hace tan solo 16 años; después de lo cual estados como Oaxaca, Baja California, Colima, Sinaloa, Baja California Sur, entre otros, hicieron lo mismo. La lucha en estos estados se dio en medio de argumentos en contra basados en ideologías machistas muy arraigadas en nuestra sociedad mexicana, aquellas que reflejan el desconocimiento aún existente de los derechos humanos de cada una de nosotras, al ser consideradas en muchas ocasiones como seres reproductores con el único derecho de consentir las relaciones sexuales.
A pesar de la lucha que se ha tenido a lo largo de los años, en pleno 2024 la despenalización del aborto sigue siendo agenda pendiente en 18 estados de la República Mexicana, en el Congreso de Puebla se ha resuelto que dicho estado se convierta en el número 14 donde las mujeres puedan decidir sobre su cuerpo y su vida, sin embargo, aún hay mucho camino por recorrer, mientras existan estados que no hayan reconocido nuestros derechos reproductivos, mientras nos sigamos preguntando ¿por qué resulta ilegal a las mujeres decidir sobre nuestro cuerpo?, mientras se sigan violentando nuestros derechos, la lucha continuará; aquella lucha que nos representa a todas y que plantea llegar a cada rincón del país en donde las mujeres siguen siendo oprimidas por el estado, silenciando su voz a decidir sobre su propio cuerpo.
En la cuarta transformación; como lo dijo nuestra próxima presidenta Claudia Sheinbaum “Llegamos todas”, nunca más un México donde la mujer no tenga voz, donde se violenten sus derechos por decidir, nunca más un espacio a esos grupos que por años han oprimido a la mujer, han silenciado su voz y robado la libertad de lograr un futuro soñado. En la cuarta transformación hay lugar para garantizar un acceso seguro y legal a los servicios de salud reproductiva, hay espacio para respetar la decisión de cada mujer sobre su cuerpo, hay espacio para reconocer los derechos y decisiones de cada una de nosotras. La lucha continúa, esta semana Puebla alzó la voz, aún hay techos de cristal que romper y rincones por transformar.