La situación para millones de personas que se encuentran en los Estados Unidos, sin documentos de residencia, ha llegado al extremo de que las autoridades del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) ahora se entrometen en los expedientes médicos.
En verdad que la política migratoria de la actual administración se ha metido hasta la cocina, bueno para ser precisos en los consultorios, hospitales y en los expedientes médicos.
Ha trascendido que las autoridades del ICE han tenido acceso a la información de los inmigrantes que acuden a alguna clínica en busca de ayuda y orientación médica, que será utilizada para las labores de deportación. Se estima que, a nivel nacional, más de 10 millones de personas están inscritas en los programas de Medi-Cal, de las cuales se calcula que al menos 3 millones son indocumentados.
Todo indica que están cruzando información, La Agencia Federal de Inmigración con las autoridades del programa Medi-Cal, lo cual sin duda puede tener un impacto negativo entre los miembros de la comunidad inmigrante del territorio estadounidense.
Este cruce de información entre estas dependencias del gobierno ponen en peligro a los millones de inmigrantes, lo que podría desencadenar una crisis de salud pública y esto porque muchas personas, con las redadas realizadas por ICE, ya no quieren asistir a los médicos ni ser tratados en los hospitales.
ICE como hemos sabido ha realizado redadas en los lugares impensados: iglesias, tiendas, supermercados, iglesias, parques, playas y ahora en consultorios médicos y hasta en hospitales. Los inmigrantes han reaccionado y simplemente han decido sólo salir de sus departamentos o casas, estrictamente para lo necesario.
Lo cierto es que la administración Trump ha tomado medidas, parecen poner fin a las protecciones que durante mucho tiempo impedían que la Oficina de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) realizan redadas en hospitales y clínicas médicas. Esta decisión, en verdad no sólo es cruel y atenta contra la sociedad civil pero además es una potencial catástrofe de salud pública.
La lucha contra los inmigrantes parece estar por arriba de la salud pública estadounidense, sin más.
Las citas programadas en clínicas, consultorios y hasta en hospitales se han interrumpido, en el mejor de los casos, por el temor de los inmigrantes a que el ICE se pueda presentar y sin más detenerlos y en unos cuantos días ser deportados. La salud, pasa simplemente a un segundo o tercer término, lo primero, no caer en las manos de ICE.
Y la pregunta es, ¿hasta cuándo y hasta dónde seguirán las redadas migrantes? y ¿a qué costo?
Una crisis de salud amenaza pero para el presidente Trump parece tener una mayor peso específico su política migratoria, veremos qué pesa más.
@ncar7