Claudia Bolaños
Melina Escandón, fundadora del Colectivo Nacional Infancia sin Barreras, impulsa la campaña “Infancia con Voz”, con la que busca que las opiniones y necesidades emocionales de niñas y niños sean tomadas en cuenta en los procesos judiciales de guarda y custodia, así como promover el acompañamiento psicológico, social y jurídico a las familias.
Escandón explicó que la iniciativa surgió ante las dificultades que enfrentan las infancias durante los litigios familiares, en los que, desde su perspectiva, sus opiniones no siempre son consideradas por las autoridades al resolver con quién deben vivir o cómo se establecerá la convivencia con sus padres.
La activista sostuvo que el objetivo no es favorecer a madres o padres, sino colocar en el centro el interés superior de la niñez y garantizar que las decisiones judiciales consideren las necesidades de los menores, sus sentimientos y las evaluaciones psicológicas correspondientes.
“Las infancias tienen derecho a ser escuchadas. En los procesos judiciales familiares, su voz, sus sentimientos y sus necesidades deben ser tomados en cuenta. No se trata de favorecer a una madre o a un padre, sino de poner en el centro el bienestar de niñas y niños”, señala el mensaje de la campaña.
El colectivo está integrado por 48 personas y ofrece acompañamiento social, orientación psicológica y asesoría jurídica a familias que enfrentan conflictos relacionados con la separación de los padres, la guarda y custodia y la convivencia familiar.
Entre sus servicios se encuentran terapias psicológicas gratuitas y asesoría legal a bajo costo, mediante la colaboración de abogados que participan en la organización.
Escandón indicó que el colectivo brinda apoyo tanto a hombres como a mujeres, al considerar que los conflictos familiares deben analizarse de manera individual, sin atribuir responsabilidades automáticamente por razones de género.
“Creo que la violencia no tiene género”, afirmó, al señalar que durante las disputas familiares pueden presentarse conductas que dificultan la convivencia tanto por parte de madres como de padres.
Aunque sus integrantes tienen presencia en Cuautitlán Izcalli y municipios cercanos, la organización también brinda acompañamiento en juzgados de otras localidades del Estado de México y de la Ciudad de México, según las necesidades de cada caso.
Como parte de la campaña, el colectivo también busca visibilizar las experiencias de familias que enfrentan procedimientos judiciales prolongados y las consecuencias que estos pueden tener en niñas y niños.
Una persona que recibió acompañamiento de la organización compartió su experiencia en un litigio familiar que se ha extendido durante casi cinco años. De acuerdo con su testimonio, el procedimiento comenzó con una disputa por la guarda y custodia y la pensión alimenticia; aproximadamente un año después, su expareja presentó una denuncia por violencia familiar.
La persona señaló que su principal preocupación es el bienestar de sus dos hijas, de nueve y ocho años, y consideró que las autoridades deben garantizar que el interés superior de la niñez sea una prioridad en cada resolución.
“Los niños no deben cargar con las consecuencias de los conflictos de sus padres; tienen derecho a crecer en un entorno seguro, estable y libre de violencia”, expresó.
Con “Infancia con Voz”, el Colectivo Nacional Infancia sin Barreras busca promover que las opiniones de niñas y niños sean escuchadas en los procedimientos que afectan su entorno familiar, sin sustituir las evaluaciones y determinaciones que corresponden a las autoridades judiciales.
Las personas interesadas en conocer sus actividades o solicitar orientación pueden localizar a la organización en Facebook y TikTok, bajo el nombre Colectivo Nacional Infancia sin Barreras.