ARMANDO HERNÁNDEZ
Hoy en día las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC's) se han convertido en una parte indispensable de nuestra vida cotidiana: socializamos, trabajamos y nos comunicamos por medio de redes sociales como Facebook, Twitter y Whatsapp, entre otras; esto de la mano de la modernización de los teléfonos móviles, pone a nuestro alcance una ventana a la información y a expandir la forma en que nos comunicamos.
Estas tecnologías representan una oportunidad para la creación, o en su caso, la potencialización de canales de difusión, con el fin de trabajar por la protección de los derechos humanos. A través de ellas, las personas pueden ejercer varios derechos como por ejemplo su derecho a la libertad de opinión y de expresión con mayor libertad en comparación con décadas anteriores.
Las TIC's han revolucionado la forma en la que interactúa la sociedad, acelerando diversos procesos en todos los sentidos, gracias a la flexibilidad que nos brindan, creando una forma de comunicación más amigable, sencilla y eficaz, y sobre todo, más horizontal.
Es innegable que la existencia de estas herramientas tecnológicas ha potencializado enormemente el acceso, difusión, promoción y protección de los derechos humanos para todas las personas.
Las TIC's presentan beneficios increíbles, no solo a favor de una sociedad con mayor cercanía a la información y al conocimiento de sus derechos humanos. Facilitan también aspectos cotidianos ahorrando tiempo e incluso dinero.
Lamentablemente en nuestro país no toda la población goza de los beneficios de dichas tecnologías, pues existe un alto número de personas que no cuentan con acceso a servicios básicos, como lo son el agua potable, la luz, e internet, entre otros.
En el mundo moderno, el acceso a internet se ha vuelto ya un servicio básico, indispensable además para el ejercicio de distintos derechos.
Resulta necesario que quienes tenemos el acceso a dichas tecnologías, hagamos nuestra parte para la difusión, protección, y promoción de los derechos humanos, acercando dicha información a quienes no tienen las oportunidades o privilegios que otros gozamos, tan es así que podemos leer este artículo en nuestros celulares, cuando habrá miles de personas que no tienen acceso siquiera a un periódico o medio impreso, o no tienen el tiempo, disposición o posibilidad de acercarse a cierto tipo de información que les sirva para respaldar y exigir el ejercicio de sus derechos.
Flor de Loto: ¿Realmente las TIC pueden considerarse un derecho humano cuando solo algunas personas tienen acceso a ellas? ¿Pueden ser las TIC potencializadoras en el ejercicio de los derechos humanos, o, por el contrario, solo logran hacer más evidentes las brechas de desigualdad y alejan a algunas personas de la posibilidad de exigir el cumplimiento de sus derechos? (Como el derecho a la educación, por ejemplo.)