La generación de compromiso por parte de los colaboradores de una empresa, es un tema que cobra mayor relevancia de cara a un presente donde se considera el trabajo a distancia y el desarrollo de inteligencia artificial.
Raúl Romero Havaux, CEO de Integralis Consulting desarrolló algunos conceptos sobre fidelidad al trabajo y la llamada "felicidad" de los empleados en su desarrollo laboral.
"El trabajo no es para que los empleados sean felices. Una persona puede o no ser feliz en su vida, puede o no pasar momentos de felicidad y aun así va a ir a trabajar. Por más cosas que yo haga para que la gente esté feliz en el trabajo, pues, un día un colaborador puede llegar a ese trabajo feliz y estar deprimido, estar con el corazón roto, estar presionado por su vida personal, una enfermedad, temas de sus hijos, y, ¿qué sentido tiene hacer que el lugar de trabajo sea feliz?
Los trabajos no son lugares, no son para que la gente sea feliz, los trabajos son para que la gente encuentre el significado y obtengan recursos para vivir. Eso no quiere decir que no podamos hacer algo por tener unas organizaciones mucho más humanas precisamente que en el caso en donde los colaboradores que están pasando por momentos difíciles, las organizaciones tengan la inteligencia, los procesos y los recursos para poder “abrazar” -en el buen sentido de la palabra- a ese colaborador con ese momento de vida que no es feliz" comentó
Respecto a la "lealtad" y el liderazgo, Romero Havaux fue enfático sobre la implementación de campañas y la percepción económica.
"No se puede generar lealtad por parte de los colaboradores, quien podría en dado caso generar lealtad son los “reinos”o los lideres de la empresa y no es que puedan generar lealtad es que puedan hacer cosas que provoquen lealtad en las personas. No tiene mucho sentido hablar de generar lealtad y gastar dinero en campañas absurdas de calidad de vida a los empleados y de habitaciones de trabajo y oficinas tipo “bull”, lo que realmente hace que un empleado sea o no leal a una empresa o a una causa, es que recibe más -digamos que la suma de su trabajo-, la ecuación, es que recibe más de lo que da o justamente un poco más de lo que da pero, que en la experiencia -económicamente está bien retribuido- desde luego, y sobre todo que tiene el trabajo que él tiene, tiene propósito, tiene un sentido, va al trabajo todos los días y va a esa empresa todos los días porque hay algo más importante que su sueldo que le hace querer estar en ese lugar", apuntó.
Finalmente , desarrolló una idea sobre la responsabilidad que tiene el propio colaborador con la empresa.
"Importa muchísimo no solo en el desempeño del negocio sino en la pérdida y ganancia de capital y de valor en el negocio.
¿Cuánto afecta?, muchísimo, se estima, según las encuestas más variadas por lo menos la mitad de los colaboradores de la organización, no tienen compromiso alguno con la organización, solamente están ahí por la contra prestación salarial.
Cuando una persona únicamente está por la contra prestación salarial, pasan dos cosas:
1.- Nunca voy a cuidar el negocio como si fuera mío.
2.- Cero responsabilidad y consecuencia en mi responsabilidad.
Clarísimo, ver en las organizaciones como el dinero se cuela por las grietas de la incapacidad de asumir responsabilidades de una persona frente a otra persona, el dinero se pierde, el valor se pierde y la competitividad y la agilidad se pierde entre las grietas que se generan por los equipos y las personas que viven su vida al día a día haciendo lo menos posible y además, culpando a los demás por sus trabajos o por su ineficacia o inefectividad de sus trabajos", concluyó.
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