AFP
Miles de partidarios apoyaron al expresidente de Surinam Desi Bouterse a la espera del fallo de la Corte Suprema en su apelación contra una condena de 20 años por el asesinato de 15 opositores en 1982, previsto para el próximo miércoles.
Los seguidores de Bouterse le pidieron el sábado negarse a acudir a la audiencia, en un mitin en Paramaibo en la sede del partido fundado por el exgobernante, el Partido Nacional Democrático.
"Si es necesario, acudiremos a los tribunales por usted, pero no le dejaremos ir", dijo uno de ellos.
"Jefe Bouterse, usted no irá a ninguna parte. Si quieren, pueden venir y arrestarlo en su casa. Me gustaría ver que eso sucediera", dijo otro.
Bouterse fue condenado a 20 años de prisión por los asesinatos de abogados, periodistas y empresarios en diciembre de 1982, dos años después de tomar el poder por primera vez en un golpe de Estado. Compareció en libertad durante el juicio de apelación, que comenzó en julio de 2022.
La Fiscalía General de Surinam ratificó su solicitud de 20 años de prisión contra Bouterse, mientras que el abogado del exmandatario pidió su absolución.
Rodeado por agentes de seguridad, Bouterse pidió a sus seguidores que se calmaran.
"No provoquemos el caos. Somos gente civilizada. Aguantaremos hasta las elecciones de 2025", declaró desde el podio Bouterse, considerado el líder de la oposición.
Sin embargo, el exgobernante advirtió a las autoridades que "las cosas podrían salirse de control", en alusión a posibles disturbios que podría provocar su encarcelamiento.
En su discurso de una hora, hizo declaraciones muy similares a las que ya había dicho ante el tribunal. Sostiene que se trata de un "juicio político" y que Holanda, la antigua potencia colonial, conspiró contra él.
"Espero que la jueza muestre sentido común" y que su decisión no tenga "ninguna consecuencia para el país", siguió.
Líder de dos golpes de Estado, Desi Bouterse, exhombre fuerte del Ejército, fue posteriormente elegido presidente de Surinam en 2010 y se mantuvo en el poder hasta 2020. Sigue siendo muy popular.
Interpol emitió una orden de arresto contra él después de que fuera condenado a 11 años de prisión en 1999 en los Países Bajos por tráfico de cocaína. Su condición de presidente en el momento del fallo, sin embargo, lo protegió de la extradición.