Como parte de la Conmemoración de los 50 años del golpe de Estado en Chile, el Jefe de Gobierno, Martí Batres Guadarrama, nombró como “Visitantes Distinguidos” y entregó las Llaves de la Ciudad a Maria Isabel Allende Bussi y José Miguel Insulza Salinas, senadores de la República de Chile, en reconocimiento a su trayectoria y lucha social transformadora, y sus contribuciones a la democracia Latinoamericana.
"Señora Allende, en reconocimiento a su trayectoria, a su lucha por la igualdad entre mujeres y hombres, pero a su lucha social, transformadora de visión amplia e integral, así como en honor a la memoria de su padre, es un placer y un honor para mí nombrarla como 'Visitante Distinguida y hacerle la entrega de la Llave de la Ciudad de México. (...) Señor Insulza, en reconocimiento a su trayectoria política, a su contribución en la democracia en la región Latinoamericana, así como en honor a la gran comunidad chilena en nuestro país, es un honor para mí, nombrarlo 'Visitante Distinguido' y hacerle entrega de la Llave de la Ciudad de México", expresó el mandatario local.
Martí Batres señaló que México y Chile, junto a otros países de la región, unen esfuerzos para dar un nuevo impulso al bienestar y a la soberanía de los pueblos de América Latina; como lo estableció en su momento el Presidente de Chile, Salvador Allende; y al que se une el Gobierno de la Ciudad de México.
"México vive una profunda transformación pacífica, en el marco de la democracia, encabezada por el Presidente Andrés Manuel López Obrador, recordamos al presidente chileno que intentó la vía pacífica y que abrió el camino, al idealista que aún en las peores adversidades mantuvo firme su lealtad a la legalidad y a la democracia. (...) Hoy en nuestra América soplan vientos de esperanza, como aquellos de los tiempos del Presidente Allende, se habla de un ciclo progresista latinoamericano", destacó.
El Jefe de Gobierno destacó el legado ideológico del Presidente Salvador Allende, quien expandió por toda América Latina la revolución pacifista hacia la democracia.
"En Allende convergían grandes utopías, él representaba la aspiración tantas veces anhelada de transitar pacíficamente a una sociedad sin opresiones, la idea de que sin violencia podría compartirse la riqueza concentrada en unos cuantos, la acariciada vía pacífica, electoral, constitucional de la que empezaban a hablar partidos de izquierda ya a finales del siglo XIX. (…) La conquista de la igualdad no tenía por qué sacrificar la libertad y la lucha por la libertad, no tenía por qué olvidar la igualdad social. (...) Allende no era un dirigente de indefiniciones políticas ni de tibiezas; Allende era un revolucionario, pacifista, pero revolucionario. Era un líder transformador y antiimperialista con un enorme anclaje popular", refirió.
Recordó que la capital mexicana, caracterizada por su hospitalidad y solidaridad, recibió al Presidente Salvador Allende, a su familia, a la comunidad de exiliados chilenos y a hijos de personas desaparecidas que padecieron las atrocidades de la dictadura.
Agregó que la Ciudad de México se sumará respetuosamente a la conmemoración de los 50 años del Golpe de Estado en Chile, mediante actividades culturales, académicas y políticas a realizarse en septiembre y octubre.
Imagen: Gobierno CDMX