Como dice la canción del productor y creador de contenidos Coray, la que no quisieron usar como tema oficial del Mundial: “Esto es México, cabrones”. Eso sentí justo hace dos semanas cuando visité la Terminal 1 del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) que dirige el almirante Juan José Padilla. No puedo describirlo, pero fue una sensación de orgullo y emoción.
No lo niego, soy de aquellos que se le cierra la garganta cuando canta el himno y ve nuestro escudo nacional. Y justo es lo primero que ven los viajeros internacionales al llegar a suelo mexicano en el control de migración de la T1 del AICM.
Una enorme leyenda con banderas y escudos que dice “Bienvenidos a los Estados Unidos Mexicanos”, recibe a los viajantes en una zona nuevecita y que no le pide nada a los aeropuertos gringos o europeos. Ahí lo que antes tardaba hasta 40 minutos de espera, ahora puede realizarse entre 10 y 20 minutos.
La T1 del AICM ya es otra, no es la central avionera del 2000 y con ello se demuestra que la modernización aeroportuaria ya no se trata solamente de construir salas más grandes o colocar pisos brillantes para la foto inaugural. Hoy la diferencia la hacen los sistemas inteligentes que reducen tiempos, automatizan procesos y mejoran la experiencia del pasajero en las Terminales 1 y 2.
Los nuevos torniquetes automatizados permiten validar simultáneamente pases de abordar e identificaciones oficiales en cuestión de segundos. El resultado es una disminución sustancial en las filas de acceso y una experiencia mucho más fluida para los viajeros. El tiempo promedio de ingreso puede realizarse en apenas 18 segundos por pasajero, una mejora significativa respecto a los controles de seguridad tradicionales.
Estos sistemas automatizados reducen errores humanos, fortalecen la trazabilidad de los accesos y garantizan que únicamente pasajeros con documentación válida ingresen a las zonas restringidas de embarque.
Efectivamente el AICM requería un mantenimiento integral y una remodelación profunda de diversas áreas estratégicas. El paquete de 106 proyectos destinados a transformar el aeropuerto y sin frenar las operaciones se está realizando para tener una nueva terminal no solo para el mundial de futbol, sino para después de que acabe.
Yo no soy de eso malos mexicanos que andan armando desmadres en la CDMX para hacernos quedar mal o que malinforman diciendo que las obras se hicieron apresuradamente pues el socavón de la T2 no tiene relación con los tiempos futboleros ni con las obras de la T1.
No soy de esos que ya convocaron al Guasón, a Mumm-Ra, a Thanos y a cualquier villano disponible para arruinar la fiesta. Yo sí agradezco esos 6 mil 500 millones de pesos invertidos para renovar el AICM y celebro la chamba de cientos de paisanos que nos dan argumentos para decirle a los extranjeros que lleguen al país: El mexicano es un chingón.
HUGO GONZALEZ GALLARDO
COLUMNISTA
EL UNIVERSAL, CONTRARÉPLICA
Director de tecnoempresa.mx
M.- 55 17733240
@hugonzalez0
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